Quito. El gobierno de Ecuador dijo el viernes que aún no puede estar totalmente tranquilo tras una sublevación de un grupo de policías el día anterior, y advirtió que atacará a las raíces de la protesta que terminó en un violento enfrentamiento con militares.

El país andino recuperaba paulatinamente la calma tras manifestaciones contra el retiro de beneficios económicos para los policías, un grupo de los cuales mantuvo retenido por más de 10 horas al presidente Rafael Correa en lo que fue calificado por el gobierno como un intento de golpe de Estado.

"No podemos cantar victoria totalmente, está superada la situación por ahora, pero no podemos confiarnos. El intento golpista posiblemente tenga unas raíces por ahí, que hay que buscarlas y extraerlas", dijo el canciller, Ricardo Patiño, a periodistas.

Violentos enfrentamientos entre policías y militares ocurrieron la noche del jueves durante un operativo para evacuar a Correa de un hospital donde permaneció retenido.