El presidente de Ecuador, Rafael Correa, decretó este jueves por cinco días un estado de excepción en el país, para frenar una protesta policial que sumió en el caos a la nación.

"Una vez que sectores de la policía han abandonado irresponsablemente su trabajo (...) para esto hemos declarado el estado de excepción", dijo el ministro de Seguridad Interna, Miguel Carvajal, a periodistas.

Versiones de la cadena CNN apuntan a que la medida duraría siete días.

La medida busca que las Fuerzas Armadas  se encarguen del control interno del país tras la sublevación de la Policía.

Mientras, el secretario Jurídico de la Presidencia, Alexis Mera, apuntó que la medida busca evitar situaciones de vandalismo.

“Que asuman (las FF.AA.) la seguridad para evitar vandalismo en todas las ciudades de la República y también para que garanticen la seguridad del Jefe de Estado”, aseveró a la radio ecuatoriana CRE.

Mera señaló que los militares tienen elaborado un plan de contingencia para controlar los desmanes y garantizar la seguridad de los ciudadanos.

El funcionario manifestó que, hasta el momento, no se ha decretado el toque de queda ni se ha suspendido ninguna garantía constitucional.

Agregó que la Policía ha sido utilizada por un grupo de oposición en lo que calificó un intento de golpe de Estado.

*Con información de Reuters y CRE.