Quito. Ecuador extendió este martes por tres días el estado de excepción vigente en el volátil país andino desde la semana pasada, cuando un grupo de policías amotinados puso en jaque al presidente Rafael Correa para protestar por unos recortes de beneficios salariales.

Estaba previsto que la Asamblea iniciara el debate de una polémica ley de finanzas públicas, que el gobierno de Correa defiende como imprescindible para apuntalar la recuperación económica del país.

"El período de duración de esta renovación del estado de excepción es hasta el día 8 de octubre", dijo el decreto presidencial, en el que se alegaron "actos bochornosos, de fuerza" por parte de policías en la sede de la Asamblea Nacional.

La Asamblea Nacional de Ecuador, en tanto, suspendió este martes el reinicio de actividades alegando "falta de garantías", tras una rebelión policial que puso en jaque al presidente Rafael Correa la semana pasada y que mantiene en estado de excepción a la volátil nación andina.

"Debido a la falta de garantías para la realización de la sesión No. 62 del Pleno de la Asamblea Nacional convocada para las 09h30 (1430 GMT) (...) nos permitimos informar que se suspende dicha convocatoria", dijo la presidenta encargada del legislativo, Irina Cabezas, en un comunicado.

La actividad de los parlamentarios está suspendida desde el jueves, cuando un grupo de policías se insubordinó como protesta por un recorte de beneficios económicos y sumió al país en el caos por unas horas, llegando a poner en peligro la vida del mandatario socialista.

El cuerpo policial reinició este martes sus actividades, aunque las Fuerzas Armadas siguen patrullando las calles del país sudamericano.

Estaba previsto que la Asamblea iniciara el debate de una polémica ley de finanzas públicas, que el gobierno de Correa defiende como imprescindible para apuntalar la recuperación económica del socio más pequeño de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).

Custodia a la sede legislativa. Además, militares se hicieron cargo de la custodia de la sede legislativa relevando a la policía mientras dura el estado de excepción, que está previsto expire a la medianoche de este martes.

"Por disposición de la presidencia de la Asamblea Nacional solicito que a la brevedad posible se otorgue seguridad militar para la función legislativa mientras se encuentre en vigencia el estado de excepción", dijo el Congreso en una carta enviada al Ministerio de Defensa.

Cerca de las instalaciones parlamentarias se podían leer pintadas en algunos muros criticando a los uniformados insurrectos como "Policía traicionero, tu trabajo es lo primero" o "¿El policía es tu amigo?".

La semana pasada, un grupo de policías se amotinó y acorraló al presidente ecuatoriano en un hospital capitalino, hasta que fue rescatado por militares en una espectacular operación comando con cruce de balas y bombas de humo que cobró la vida a varios uniformados.

Autoridades confirmaron este lunes que llegaron a un acuerdo para incrementar los salarios de militares y policías, aunque la ley que les recorta bonos y compensaciones económicas -que disparó el motín- no será modificada.

La revuelta policial, en la que murieron al menos ocho personas en todo el país, fue definida por Correa como un intento de golpe de Estado y magnicidio, aunque sus críticos creen que se trató de un protesta salarial que se les escapó de las manos a las autoridades.