La Paz. El partido del presidente Evo Morales ganó el domingo la mayoría de los nueve gobiernos regionales autónomos de Bolivia, pero no logró penetrar en los tres departamentos controlados desde hace décadas por la oposición derechista, según proyectaron cadenas de televisión.

El resultado favorable al oficialismo en la votación que puso en vigencia las autonomías departamentales quedó empañado por su pobre desempeño en los comicios municipales, en los que el Movimiento al Socialismo (MAS) fracasó en su intento ganar por primera vez alcaldías importantes como la de La Paz.

Analistas dijeron que, en el balance, las elecciones de gobernadores y asambleas de los nueve departamentos y de alcaldes y concejos de los 332 municipios modificaban sólo ligeramente el mapa político, sin riesgo inmediato para los planes indigenistas y socialistas del popular mandatario.

"El gran deseo era ganar algunos gobernadores más, pero (haber pasado) de tener tres gobernadores en 2005 a tener seis gobernadores ahora es un triunfo importante", dijo Morales este domingo por la noche en una conferencia de prensa.

"El gran triunfo de éstas elecciones es que por primera vez el MAS tiene tres alcaldías: Cobija, Cochabamba y la combativa ciudad de El Alto", agregó.

La oposición habría conservado el control de los distritos orientales de Santa Cruz y Beni y en el centro gasífero de Tarija, dijeron las cadenas privadas de televisión ATB, PAT y Unitel en base a sondeos a boca de urna, únicos resultados divulgados de inmediato a falta de cómputos oficiales.

En cambio, los candidatos del MAS de Morales se habrían impuesto en los departamentos andinos occidentales como La Paz, Cochabamba, Oruro y Potosí y en el amazónico Pando -que ya estaban controlados por el oficialismo-, además del sureño Chuquisaca, que estaba en manos opositoras.

Las cadenas de televisión, que ajustaron en la noche sus proyecciones iniciales, dijeron que el MAS habría ganado las alcaldías de sólo dos de las 10 ciudades principales, El Alto y Cobija.

En las ciudades de Santa Cruz, Trinidad, Sucre, Potosí y Tarija la oposición habría logrado mantener su control, en tanto que en La Paz y Oruro el triunfo fue asignado al izquierdista Movimiento Sin Miedo, hasta hace poco aliado del MAS.

El resultado era incierto en la ciudad central de Cochabamba.

El MAS no tenía antes de éstos comicios el control de ninguna alcaldía importante, pero apostaba a repetir la votación arrolladora con la que Morales fue reelecto en diciembre pasado para un segundo mandato quinquenal.

"A nivel departamental está clara la hegemonía del MAS y esto tiene que ver en parte con la politización y el peso del voto de las áreas rurales, pero la oposición ha mostrado que aún puede lograr respaldo en seis ciudades capitales", dijo a la red ATB la analista María Teresa Zegada.

"Esto pone al país ante la necesidad de más negociación y concertación entre el poder nacional del MAS y los poderes regionales", agregó.

Declarado seguidor del líder venezolano Hugo Chávez y del cubano Fidel Castro, Morales se opuso tenazmente en el inicio de su primer gobierno a las autonomías pero terminó haciendo suya esa demanda para incorporarla con matices indígenas en la nueva Constitución "plurinacional" aprobada el año pasado.

La misma carta magna confirmó la estatización que Morales inició en 2006 con la nacionalización de la industria de los hidrocarburos, la principal generadora de divisas del país por la exportación de gas natural a Argentina y Brasil.

Poder dividido. El vicepresidente Álvaro García dijo que el MAS tenía el propósito de ganar al menos seis de las nueve gobernaciones departamentales y varias alcaldías de grandes ciudades, además de al menos duplicar los 80 municipios menores que tiene ahora en sus manos.

Diversas encuestas habían anticipado una alta posibilidad de que el MAS lograra sus objetivos de controlar los poderes locales, pero las proyecciones de televisión ponían en duda ese logro.

Sin embargo, Morales adelantó que el oficialista MAS "sigue avanzando en las elecciones municipales (...) que yo sepa, en ningún departamento bajamos".

En el distrito oriental de Santa Cruz las proyecciones descartaban la posibilidad de una segunda vuelta y el derechista Rubén Costas celebró de inmediato su reelección.

Costas dijo ante una concentración de seguidores que su reelección le daba fuerza para dialogar con el gobierno y construir una alternativa política "autonómica".

"Si el gobierno nacional es capaz de construir un mensaje de concordia, volveremos a buscar un encuentro entre todos los bolivianos y un gran pacto de concordia nacional. Pero que nadie confunda nuestra mano tendida con una mano rendida", dijo.

Sin embargo, el candidato oficialista Jerjes Justiniano dijo "estar convencido" de que conforme se vayan dando las cifras oficiales "el resultado va a ser totalmente diferente".