La visita que realizó este jueves a Quito el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, estuvo matizada por los reparos que hizo el gobierno de Ecuador a las políticas de integración regional que aplica el organismo.

La agenda del alto funcionario empezó a las 08:30 (local) en el Swissotel, para mantener una reunión con el vicepresidente de la República, Lenin Moreno; el canciller Ricardo Patiño y la embajadora de Ecuador ante la OEA, María Isabel Salvador.

Allí escuchó la preocupación del segundo mandatario por la poca atención del ente internacional a las personas con discapacidad del continente. “Tenemos que hacer un trabajo para que los países cambien sus actitudes respecto de las personas con discapacidad. Esos derechos no caminan bien”, reclamó Moreno al final de la cita que duró cerca de dos horas.

Moreno fue elegido a finales de abril como presidente del Comité para la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra las Personas con Discapacidad (Ceddis), durante una convención en Lima (Perú) que realizó la OEA.

Por ello insistió ayer en que exigirá el aporte económico de los países miembros para atender a este sector poblacional. “Hasta con los recursos han sido cicateros, solo el gobierno de Panamá ha pagado los aportes. Para que se den cuenta la calidad de patito feo, de cenicienta que han tenido los derechos de las personas discapacitadas”, subrayó indignado. Este aporte bordea los US$20.000.

A nivel político, el canciller Ricardo Patiño insistió en sus críticas al tratamiento que ha dado la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) a la Convención Interamericana de Derechos Humanos, por ejemplo, cuando dictó medidas cautelares a favor de los directivos del Diario El Universo.

Bajo ese escenario, la propuesta del régimen ecuatoriano tiene dos aristas. La primera, respaldar la posición de Panamá para que la sede de la CIDH, que actualmente es Washington (Estados Unidos), sea en dicho país. Y la creación de un nuevo sistema interamericano de derechos humanos.

“El error de la Comisión es haber establecido más valor a unos derechos y menos valor a otros, sin ninguna argumentación válida. El hecho de que la libertad de prensa tenga más valor que el derecho a la vida, a la libertad de información, a la igualdad o a la equidad de género. Por eso creemos que es justificable contar con un sistema de protección de derechos humanos”, argumentó Patiño.

Insulza defendió dicho sistema, al que lo calificó como uno de los más prestigiosos del mundo. Esto, pese a que no descartó que pueda ser mejorado, pues existen temas que trata la CIDH y que no son del “agrado” de los países adheridos.

La visita del secretario de la OEA también incluyó un almuerzo con el presidente Rafael Correa en la casa de gobierno que se extendió casi por cuatro horas. “Fue un encuentro grato, el mejor que he tenido con presidentes de la república”, dijo Insulza en una conferencia de prensa en uno de los corredores del Palacio.

En la reunión, a la que asistieron presidentes de las funciones de Estado, asambleístas de Alianza PAIS y ministros de Estado, “conversamos sobre las críticas que tienen a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos”, pero los acuerdos o resoluciones sobre estas críticas se tomarán en la Asamblea General de la OEA, que se efectuará en Cochabamba (Bolivia) a inicios de junio, puntualizó Insulza.

Su paso por Ecuador contempló reuniones con el presidente de la Asamblea, Fernando Cordero; la ministra de Justicia, Johanna Pesántez; y el ministro de Turismo, Freddy Ehlers.

Textual: Funcionario. José Miguel Insulza, Secretario de la OEA. “(Sobre separación de Venezuela de la CIDH) La Convención de Derechos Humanos está en la carta de la OEA, por lo que no se prevé una forma de separarse de ella”.