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Gobierno de Rousseff anuncia que combatirá el juicio político en su contra, pese a dura derrota en el Congreso
Lunes, Abril 18, 2016 - 13:02

El Gobierno dijo que peleará en varios frentes, apelando en contra del voto en el Supremo Tribunal Federal, organizando protestas callejeras contra la impugnación y buscando asegurar los votos en el Senado para bloquear el proceso.

Brasilia. El Gobierno de la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, se comprometió este lunes a combatir el juicio político después de que la Cámara de Diputados le propinó una humillante derrota que allanó el camino para su probable destitución, pocos meses antes de que el país sea el anfitrión de los Juegos Olímpicos.

En una votación que se prolongó hasta la noche del domingo y provocó el júbilo de los enemigos de Rousseff, la oposición superó sin problemas la mayoría de dos tercios necesaria para que el proceso de juicio político avance al Senado.

Rousseff enfrenta acusaciones de manipular las cuentas presupuestarias para impulsar su reelección en 2014.

Sondeos publicados por los diarios locales sugieren que la oposición tiene los votos necesarios para lograr la mayoría simple en el Senado el mes que viene y abrir así un juicio contra Rousseff, lo que significaría su suspensión del cargo.

La líder de izquierda sería sustituida de forma interina por el vicepresidente, Michel Temer, que completaría el mandato de Rousseff hasta 2018 si es hallada culpable.

"La presidenta no se desanimará y no dejará de luchar", comentó el jefe de la Abogacía General de la Unión, Jose Eduardo Cardozo, que representa al Gobierno, en una conferencia de prensa a primeras horas del lunes, haciendo referencia al combate de Rousseff contra la dictadura militar brasileña, cuando fue encarcelada y torturada.

El Gobierno dijo que peleará en varios frentes, apelando en contra del voto en el Supremo Tribunal Federal, organizando protestas callejeras contra la impugnación y buscando asegurar los votos en el Senado para bloquear el proceso.

"Si alguien piensa que se va a someter ahora, se están engañando", comentó Cardozo.

El índice de acciones brasileño Bovespa operaba estable el mediodía del lunes, tras subir más de un 20% este año ante la esperanza de que el juicio político ponga fin a 13 años de gobierno del izquierdista Partido de los Trabajadores (PT).

El banco central intervino para evitar un abrupto alza de la moneda local, ofreciendo hasta US$4.000 millones en derivados en una subasta. El real se debilitaba hasta 3,53 por dólar, mientras los rendimientos de las tasas futuras caían.

La disputa por la impugnación, que ocurre en medio de la peor recesión en el país desde 1930, ha dividido a la nación de 200 millones de habitantes de forma más profunda que en ningún otro momento desde el fin de la dictadura en 1985.

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También ha provocado un agrio enfrentamiento entre Rousseff, una ex guerrillera comunista de 68 años, y Temer, de 75, que podría desestabilizar a cualquier futuro gobierno y hundir a Brasil en meses de incertidumbre.

Pese al malestar por el creciente desempleo, el PT aún goza del apoyo de millones de brasileños de clase trabajadora, que respaldan los programas sociales que permitieron a sus familias salir de la pobreza durante la última década.

Las celebraciones se desataron en la noche del domingo, después de que los diputados propinaron el duro revés a Rousseff. La Cámara baja era un mar de banderas brasileñas y los puños se alzaban mientras varios parlamentarios llevaban en andas al diputado que protagonizó el decisivo voto número 342, después de tres días de maratonianos debates.

Sao Paulo y Río de Janeiro, las principales ciudades de Brasil, se iluminaron con fuegos de artificio tras la votación, que fue finalmente de 367 votos a favor del juicio político, 137 votos en contra y siete abstenciones. Dos legisladores no acudieron a votar.

Autores

Reuters