Montevideo. “Aunque se rompa el clima de diálogo, el acuerdo multipartidario por seguridad se llevará adelante porque se necesitan políticas de Estado”, afirmó ayer el ministro del Interior de Uruguay, Eduardo Bonomi.

Los dichos del secretario de Estado responden a las diferencias que se generaron entre gobierno y oposición tras el incendio en la cárcel departamental de Rocha.

“Me preocupa cuando un tema trágico se transforma en hecho político. Fue cuando me llamó (el diputado Herrerista, Gustavo) Borsari a comisión y (su correligionario, José Carlos) Cardoso dijo que no era la hora de cobrar cuentas. Pero dos días después me convocó a una interpelación”, agregó.

Las complicaciones comenzaron con la seguidilla de rapiñas con secuestro que atemorizó a los barrios costeros de Montevideo y alertó a la población por lo que amenazaba con constituirse en una práctica delictiva habitual. La primera ocurrió el sábado 3 y en menos de una semana se registraron tres más. Después fue el incendio en la cárcel de Rocha, el jueves 8, donde murieron 12 reclusos y ocho resultaron heridos.

Desde entonces el clima de entendimiento y acuerdos con la oposición se rompió –en especial con los blancos– y la luna de miel dio paso a una amenaza de divorcio.

El ministro será interpelado a instancias del Partido Nacional el próximo 28 de julio sobre los hechos ocurrido en Rocha.