Santiago de Chile. El gobierno de Chile "de ninguna manera" recibirá al ex presidente de Bolivia y vocero de la demanda marítima, Carlos Mesa, en su próxima visita al país, anunció este lunes el ministro de Relaciones Exteriores, Heraldo Muñoz.

"El ex presidente Mesa tiene libertad para venir a Chile y visitar nuestro país sin ninguna dificultad, pero yo no lo voy a recibir de ninguna manera", recalcó el jefe de la diplomacia chilena en conferencia de prensa.

Con estas palabras el canciller se refirió a la visita en marzo próximo del representante boliviano, para reunirse con organizaciones y líderes de opinión chilenos favorables a la demanda de La Paz de tener una salida soberana al mar por territorio que actualmente pertenece a Chile.

A pesar de que "ninguna autoridad de gobierno recibirá al señor Mesa (...), si algunas personas quieren reunirse con él, están en su derecho", puntualizó Heraldo Muñoz.

Según el canciller, el argumento de que la demanda boliviana es un llamado al diálogo, como plantean las autoridades de La Paz, "es algo que nadie compra".

"Sabemos que lo que pretende la demanda es que Chile sea territorio y eso no va a ocurrir", enfatizó.

El ministro de Relaciones Exteriores se refirió también al viaje que hará mañana martes a París para reunirse con los abogados nacionales y extranjeros contratados por Chile para resolver la demanda presentada por Bolivia ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya.

El objetivo de este viaje es "ir afinando los argumentos" de la parte chilena, toda vez que se aproximan las fechas en que tendrán lugar los alegatos orales en el alto tribunal de Naciones Unidas.

La exposición de los argumentos chilenos tienen que organizarse "con mucho detalle", dijo Muñoz, puesto que la "prioridad actual está puesta en la defensa de Chile y de sus intereses".

Bolivia demandó en abril de 2013 a Chile ante la CIJ en La Haya, en busca de que dicho tribunal obligue al país austral a negociar una salida al Océano Pacifico, de la que la nación andina carece desde que perdió una guerra contra Chile a finales del siglo XIX.

Chile rechaza la demanda sobre la base de que todos los asuntos fronterizos con Bolivia fueron resueltos en un tratado suscrito por ambos países en 1904, veinticinco años después del conflicto.

Además, las autoridades de Santiago han objetado la competencia de la CIJ sobre este asunto, argumentando que solo puede pronunciarse sobre litigios surgidos a partir de su creación, en 1948.