Para controlar y regular la fabricación de armas de fuego que abastecen a las bandas del crimen organizado, el gobierno decidió crear la Empresa Estatal de Armas bajo control del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas e incorporar a los fabricantes informales al sistema militar.

La propuesta fue planteada al presidente Rafael Correa por parte del Comando Conjunto, durante la reunión del Consejo Sectorial de Seguridad (CSS) el martes 5 de julio en Guayaquil como una medida urgente ante el incremento de la inseguridad en el país.

El CSS fue creado mediante decreto ejecutivo el 28 de abril del 2011 como organismo responsable de promover y coordinar acciones para la implementación de planes, proyectos relacionados al control de armas de fuego, así como prevenir, combatir y erradicar su tráfico ilícito.

El ministro coordinador de Seguridad Interna y Externa, Homero Arellano, que preside el equipo técnico del Consejo de Seguridad, aclaró que la propuesta de crear la empresa estatal de armas fue planteada por el mando militar y respaldada por el Ejecutivo.

“La producción de armas artesanales significa un problema para la seguridad nacional, escapan el control... pasan a engrosar vía intermediarios a las bandas criminales”, consideró.

El 2010 el gobierno implementó un plan de reinserción laboral para los fabricantes de armas artesanales especialmente en el cantón Chimbo, provincia de Bolívar, para reemplazar esta actividad con la fabricación de pupitres, camas de hospitales, sillas de ruedas, a través de contratos directos con el Estado.

El programa no logró sus objetivos y muchos fabricantes se han desplazado a otros lugares para continuar con el negocio desde la clandestinidad, según el Ministerio de Seguridad.