Quito. Para evitar el lavado de activos entre Ecuador e Irán, los gobiernos de Rafael Correa y Mahmud Ahmadineyad firmaron en Quito un convenio para intercambiar información financiera y bancaria.

Una delegación de alto nivel del país islámico, encabezada por el primer vicepresidente iraní, Mohammad Reza Rahimi, visitó el país para firmar tres nuevos convenios y revisar los suscritos desde el 2008 entre Quito y Teherán.

Ambos países mantienen relaciones diplomáticas desde 1973, pero se consolidaron en el 2007, cuando asumió Correa. Los nuevos convenios son para el intercambio de información financiera, control tributario y cooperación en salud.

Las mesas de diálogo se realizaron en el Swissotel y estuvieron lideradas por el canciller Ricardo Patiño, el ministro de Energía y el presidente de la Comisión Económica de Irán, Majid Nanju.

Patiño, durante el receso de las mesas de diálogo, resaltó el relacionado al control de la información. “Consiste en ofrecernos información mutua respecto al manejo de la parte bancaria y financiera a efectos que se minimice los riesgos del lavado de activos”.

En febrero del 2010, el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) colocó a Ecuador en una lista de naciones que no cooperan con las tareas de lucha contra el lavado de activos y el financiamiento al terrorismo. El gobierno atribuyó esta decisión como una represalia por sus relaciones con Irán. “Son cuentos de algunos organismos que por razones políticas encuentran, se imaginan, cosas que no son ciertas”, expresó ayer.

No obstante, manifestó que en todos los países del mundo existe lavado de activos, pero que lo importante es unir esfuerzos para minimizar el problema. ¿En qué país del mundo no hay lavado de activos?, pregunto Patiño a los periodistas.

Añadió que Ecuador está trabajando para minimizar “esa realidad”, entre otra cosas, eliminando las salas de juego, casinos, a los que calificó de “lugar predilecto para el lavado de activos”.

Majid Nanju admitió que hay problemas para concretar los acuerdos de cooperación. Uno de ellos, el relacionado a los términos para el financiamiento iraní del proyecto hidroeléctrico Quijos, en Napo, por US$100 millones. “Espero que con la presencia de la comisión de más alto nivel del Banco Central de Irán se pueda tener conversaciones directas para poder superar los obstáculos que hasta ahora han existido”.

El canciller Ricardo Patiño aclaró que las relaciones diplomáticas con Irán van a continuar a pesar de los “miedos infundados, temores, obstáculos y presiones internas”, como también “presiones internacionales”.

Mientras las delegaciones pulían los documentos de los convenios, el vicepresidente iraní visitaba La Capilla del Hombre. Se reunió con los mandatarios Rafael Correa y Lenin Moreno.