Madrid. El ministro del Interior de España, Alfredo Pérez Rubalcaba, dijo este lunes que el gobierno no se puede fiar de ETA después de que ésta declarara el domingo un alto el fuego, y afirmó que no ha habido ni habrá diálogo hasta que no anuncie que deja las armas definitivamente.

"ETA tiene que dejar la violencia del todo, para siempre, por eso es insuficiente, ese comunicado está muy lejos de esos mínimos", declaró el ministro en una entrevista en Televisión Española, en la primera reacción oficial de un miembro del Ejecutivo al anuncio de la nueva tregua etarra.

La organización armada anunció este domingo que hace ya varios meses decidió no realizar acciones armadas, en un video enviado al periódico vasco Gara y adelantado por la cadena británica BBC.

"ETA mata para imponer, con ETA no se puede dialogar", dijo Rubalcaba. "(El) emplazamiento a la negociación es un viejo argumento, ETA quiere imponer una solución a través de las armas o a través del dialogo, y por eso el Estado le va a decir una y otra vez no, no y no".

Rubalcaba afirmó que las anteriores rupturas de treguas por parte de ETA - y especialmente la última, en 2006, con una bomba que mató a dos personas en el aeropuerto de Barajas - habían puesto en guardia a la sociedad y a los partidos e incluso provocado un fuerte debate en el movimiento político que la apoya.

"No nos podemos fiar, todo esto hace que el gobierno esté escéptico", explicó el ministro.

"A muchos sectores de la izquierda abertzale les hizo caer de un guindo, 'con esta ETA no vamos a ningún sitio', por tanto, la tensión que estamos viendo en el mundo de ETA arranca de esa ruptura de la tregua en 2006, que ETA está pagando carísima".

Además, insistió en que si la izquierda abertzale - ilegalizada por sus vínculos con ETA - quiere volver a la legalidad de cara a las elecciones municipales de 2011, "o rompen con ETA definitivamente o convencen a ETA de que deje definitivamente la violencia".

"Con ETA del brazo no van a entrar en las instituciones", dijo.

El escepticismo generalizado que ha provocado el anuncio del domingo se extiende también al País Vasco, donde el lehendakari, Patxi López, dijo que la decisión de ETA se quedaba corta.

"Queremos mucho más", dijo en una entrevista en Radio Euskadi. Mientras ETA "siga pretendiendo tutelar nuestra libertad", se mostró partidario de "mantener la firmeza en los principios democráticos y la lucha contra el terrorismo y la violencia con las herramientas del estado de derecho".

Patxi López también juzgó "insuficiente" la respuesta de la izquierda abertzale al comunicado de ETA y consideró que desde este sector de la política vasca no son "capaces de asumir su propia obligación, o de tener el valor suficiente para decir que eso no era lo que esperaban, que querían más, y que necesitamos más".

El anuncio tuvo lugar dos días después de que la izquierda abertzale y Eusko Alkartasuna reclamaran un alto el fuego de forma verificado internacionalmente. Esa misma izquierda independentista vasca dijo en su primera reacción este domingo que el comunicado era "una aportación de valor incuestionable para la instalación de la paz", pero dejó para los próximos días una valoración "más en profundidad".

“Debilidad extrema”. En los últimos años ETA ha sufrido numerosos reveses policiales - no sólo en España sino también en Francia, Portugal y otros países -, y su liderazgo ha sido descabezado en varias ocasiones.

"Cuando su expansión logística, su salida de Francia, donde está muy mal, se ve truncada por la policía, ETA para. Para porque no puede más, y para reconstituirse", dijo el ministro del Interior.

Rubalcaba puso el ejemplo de la detención del supuesto jefe militar de ETA, Mikel Carrera, alias ATA, el pasado mayo en la localidad francesa de Bayona.

"La detención de Mikel Carrera se produce cuando estaba con los papeles encima de la mesa viendo cómo reconstituía la parte militar de ETA", contó.

También dijo que con el hecho de que ETA haya dicho que tomó la decisión de no atentar hace meses se debe a su "debilidad extrema", pero que trata de ocultarlo para evitar también así que no se crezcan los "sectores levantiscos" de la izquierda abertzale.

Frente a las insinuaciones del dirigente popular Jaime Mayor Oreja y de algunos medios de comunicación de que el gobierno ha negociado con la banda armada o sectores próximos, respondió contundente que "es evidente que no" y advirtió a ETA contra una tregua trampa.

"(ETA dirá) 'Yo me ofrezco', y dentro de unos meses o un año, (dirá) 'el Estado es el malo, el que no ha querido sentarse, por tanto no tengo otro remedio que volver a matar'".