Madrid. El gobierno español minimizó el alcance del comunicado difundido este lunes por ETA, en el que anunció un alto el fuego permanente, general y verificable, pero en el que no había referencia a un abandono definitivo de las armas, tal y como le exigían el ejecutivo y las fuerzas políticas.

La banda armada envió un vídeo en la página web del diario Gara (www.gara.net) en el que especificó que su anuncio forma parte de un "compromiso firme" con un proceso de solución definitivo y con el final de "la confrontación armada" en su búsqueda de un País Vasco independiente.

"¿Esta es una mala noticia? No lo es, pero esta no es la noticia", dijo el vicepresidente primero, Alfredo Pérez Rubalcaba, durante una comparecencia ante los medios de comunicación en el ministerio del Interior, en la que agregando que no creía que fuera el final de ETA.

"Hemos insistido en que el único comunicado sea aquel en el que ETA declare el fin de manera irreversible y definitiva, es evidente que ETA una vez más no ha hecho eso que esperamos los partido democráticos", añadió Rubalcaba, que es también ministro del Interior.

Desde hace semanas existían rumores sobre la inminencia de la publicación de un comunicado de la banda armada, pero existían dudas sobre el alcance y las concesiones que haría ante la claridad de peticiones del Ejecutivo central.

"ETA ha decidido declarar un alto el fuego permanente y de carácter general que puede ser verificado por la comunidad internacional", sostuvo el comunicado leído por un hombre encapuchado flanqueado por otras dos personas cuyo rostro también aparecía oculto y que se difundió en español, inglés y euskera.

Esta nueva comunicación supone un paso más después de que ETA declarara el pasado de septiembre un cese de las acciones armadas calificado de insuficiente por el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Al igual que entonces, la banda se mantuvo firme en su petición de una verificación internacional, algo que rechaza el ejecutivo, y asegura que "no cejará en su esfuerzo y lucha" por llegar a una verdadera situación democrática en Euskal Herria.

Además, el anuncio instaba a las autoridades de España y Francia, principal colaboradora de Madrid en la lucha contra ETA, a abandonar las "medidas represivas" y la negación de Euskal Herria.

"ETA quiere mantener su posición de tutela, de garante de una supuesta negociación, sigue pretendiendo que el fin de la violencia tenga precio", agregó Rubalcaba.

¿Propaganda y maniobra electoralista? La mayoría de las primeras reacciones de analistas y comentaristas calificaron el texto de "propaganda" y coincidieron en que carecía de demandas clave y en que su objetivo final es la entrada de la formación Batasuna, ilegalizada por sus vínculos con ETA, en el espectro político de cara a las elecciones municipales de la primavera.

"Es un acto más de propaganda de la organización terrorista (...) que recordemos está formada tanto por ETA como por Batasuna", dijo Rogelio Alonso, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Rey Juan Carlos I en declaraciones a Radio Nacional de España.

"Estamos en año electoral y lo que pretende es generar un clima de tensión que facilite la entrada de Batasuna en las instituciones", agregó.

La izquierda 'abertzale' ha estado presionando a ETA para que deje las armas de forma que su denominado brazo político pueda volver a la legalidad y presentarse a las elecciones municipales de mayo de 2011.

"La ilegalizada Batasuna tiene dos opciones si quiere volver a la vida política, o ETA deja la violencia de forma irreversible y definitiva, o bien Batasuna rechaza fehacientemente su relación con ETA", dijo el ministro del Interior, bajo cuya gestión el grupo armado ha encarado una fuerte ofensiva policial y judicial que ha llevado a la detención de un centenar de miembros de ETA sólo en 2010.

ETA es responsable de unas 850 muertes en la lucha de cuatro décadas por la independencia de los territorios del País Vasco, parte de Navarra y el sur de Francia, pero se ha visto debilitada por el arresto de sus principales líderes en los últimos años.

En marzo de 2006, ETA declaró un alto el fuego permanente a raíz del cual se inició un proceso de paz que el Gobierno de Zapatero dio por terminado cuando la banda mató a dos personas en diciembre de ese año con la colocación de un coche bomba en el aeropuerto de Madrid.