Madrid. El presidente del gobierno de España, Mariano Rajoy, y el líder socialista del opositor PSOE, Pedro Sánchez, se reunieron este martes en La Moncloa (sede del Ejecutivo) en Madrid, para acordar frenar el avance del secesionismo en la comunidad autónoma española de Cataluña (noreste).

Rajoy, del Partido Popular (PP), y Sánchez, del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), representan a los dos partidos históricos españoles y a las dos fuerzas más votadas en el Parlamento.

La reunión fue convocada tras la investidura este lunes del independentista Quim Torra, como nuevo presidente autonómico en Cataluña.

El encuentro entre Rajoy y Sánchez sirvió para unir fuerzas ante una hipotética deriva independentista, similar a la del 1 de octubre del año pasado, cuando el ex presidente autonómico, Carles Puigdemont, convocó un referéndum no legal de autodeterminación financiado con fondos públicos.

El encuentro entre Rajoy y Sánchez sirvió para unir fuerzas ante una hipotética deriva independentista, similar a la del 1 de octubre del año pasado.

De acuerdo con un comunicado de la Presidencia española, ambos pactaron "reforzar la defensa del orden constitucional en España" y ante sus socios europeos, si en la región catalana se vuelve a iniciar otro proceso de autodeterminación, algo que prohíbe explícitamente la ley en España.

"Dada la situación creada con la investidura del nuevo presidenta de la Generalitat, su discurso político frentista y el carácter xenófobo de sus manifestaciones públicas, el Gobierno, el Partido Popular y el Partido Socialista se han comprometido a ofrecer una respuesta pactada y proporcional en la defensa de la legalidad constitucional y estatutaria frente a cualquier eventual desafío", señaló.

"Ambos han coincidido en rechazar cualquier intento de poner en marcha estructuras políticas distintas a las únicas válidas, que son aquellas contempladas en la Constitución y el Estatuto de autonomía de Cataluña", agregó.

Acordaron, además, que la vigilancia en el cumplimiento de la ley se haga extensiva a los recursos públicos que conforman el presupuesto de la Generalitat de Cataluña, para garantizar que se destinen al cumplimiento "de los fines de interés general para el que están previstos".

En un gesto con pocos precedentes dentro del escenario político español, invitaron además a otras formaciones afines a la Constitución a que se unan a este nuevo pacto.