Ciudad de México. El Gobierno mexicano criticó este miércoles un informe que aseguró que el combate a los cárteles de la droga en el país fue el segundo conflicto más mortífero en el mundo el año pasado, superando a los de Irak y Afganistán.

Con casi 23.000 homicidios intencionales el año pasado, el país norteamericano es el segundo de la lista del Informe Anual de Conflictos Armados 2017 del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos, aunque está lejos de los 60.000 muertos en Siria del año pasado.

Para el Gobierno, el reporte se basa en "cifras cuyo origen se desconoce, refleja estimaciones basadas en metodologías inciertas y aplica términos jurídicos de manera equivocada. Sus conclusiones no tienen sustento en el caso de México".

Cerca de 150.000 personas han muerto desde que el ex presidente Felipe Calderón lanzó una campaña frontal contra los cárteles del narcotráfico en diciembre del 2006. Más de la mitad de las víctimas se registraron bajo el mandato de Enrique Peña Nieto, que asumió en diciembre del 2012, según cifras oficiales.

En un comunicado conjunto de la cancillería y de la secretaría de Gobernación, el gobierno agregó que el informe "señala de manera irresponsable la existencia de un 'conflicto armado (no internacional)' en México" y dijo que el término es "incorrecto".  "La existencia de grupos criminales no es un criterio suficiente para hablar de un conflicto armado no internacional. Tampoco lo es el uso de las Fuerzas Armadas para mantener el orden al interior del país. En este sentido, el reporte buscar dar un tratamiento similar a naciones con fenómenos completamente diferentes -como Siria-, que no son comparables ni medibles entre sí”, sostuvo la declaración.

Cerca de 150.000 personas han muerto desde que el ex presidente Felipe Calderón lanzó una campaña frontal contra los cárteles del narcotráfico en diciembre del 2006. Más de la mitad de las víctimas se registraron bajo el mandato de Enrique Peña Nieto, que asumió en diciembre del 2012, según cifras oficiales.

Se precisó que la violencia relacionada con el crimen organizado es un fenómeno regional más allá de las fronteras que México comparte con Estados Unidos, Guatemala y Belice, entre muchos otros países.

"Los retos que México enfrenta en este rubro no pueden aislarse de fenómenos relacionados en otras jurisdicciones, como el tráfico de armas y la demanda de drogas. El combate al crimen organizado transnacional debe analizarse de manera integral”.

Sobre el número de homicidios dolosos se mencionó en el boletín informativo, que la estimación total de homicidios dolosos a nivel nacional en 2016 aún no ha sido publicada por el INEGI, por lo que se desconoce el origen de la cifra utilizada en el reporte.

"Es inverosímil la suposición que hace el estudio al considerar que todos los homicidios que tuvieron lugar en México están ‘relacionados con el combate a las organizaciones criminales’. Ello debido a que las estadísticas de homicidio doloso, como la del INEGI, incluyen casos de muertes por riñas, muertes por armas blancas, muertes asociadas a la comisión de delitos del fuero común, así como aquellas producto de conflictos vecinales o comunitarios, entre otras. En este sentido, el reporte parte de una base errónea y carente de rigor técnico”.

Las dependencias hacen referencia a que el ranking de países que realizan los autores con base en sus estimaciones de homicidios carece de cualquier rigor metodológico.

"Partiendo de cifras correctas, sería viable hacer comparativos por tasas para así tomar en cuenta las diferencias en el número de habitantes de los países. De acuerdo con cifras de la ONU de 2014 (el reporte más reciente a nivel internacional), México está lejos de ser uno de los países más violentos del mundo. Tan solo en América Latina países como Honduras, Venezuela, Belice, Colombia o Brasil registran tasas de homicidios por cada 100 mil habitantes de 90.4, 53.7, 44.7, 30.8, y 25.2 respectivamente, mientras que México registró una tasa de 16.4, cifra muy por debajo de muchos países de la región”.

* Con información de Reuters y Excelsior.