Tegucigalpa. La importación de maíz aprobada por el gobierno de Honduras comienza a ponerse en duda por parte de los productores.

El decreto de importación no fue dado a conocer de forma pública, hasta ayer, luego de las declaraciones del ministro de la Secretaría de Industria y Comercio, Francisco Zelaya, quien informó sobre la decisión tomada por el propio presidente Porfirio Lobo Sosa.

El decreto permite la libre importación de maíz, lo que significa que las empresas industriales pueden ingresar maíz al territorio nacional sin el pago de 45% de arancel.

El viceministro de Agricultura, Juan Artica, aseguró que "del 10 de febrero al 10 de marzo se puede ingresar grano sin pagar arancel, pero es únicamente por un mes".

De acuerdo con conocedores en el tema agrario, no es factible para ninguna empresa una importación con un tiempo tan determinado, porque las compras en el mercado internacional se realizan con anticipación.

Los industriales que desean importar planifican sus compras y las calendarizan por meses, considerando que deben buscar el transporte del producto.

En este momento estas importaciones no podrían afectar el mercado nacional, ya que la cosecha de maíz comienza a salir en los últimos meses del año.

Luis Donaire, presidente de la Asociación Nacional de Productores de Granos Básicos (Prograno), comentó que "el gobierno tiene toda la potestad de hacer estas importaciones, siempre que las realiza con un buen control".

El productor aseguró que estas importaciones deberían hacerse de parte del gobierno y no de la empresa privada, porque los industriales ya tienen una concertación con los productores.

"Quien debería hacer estas importaciones es el IHMA (Instituto Hondureño de Mercadeo Agrícola) para salir a regular precios y evitar acaparamiento y especulación", recalcó Donaire.

Agregó que "en este momento no habría ningún problema y si se va sacando de una forma ordenada, no pensamos que causa problemas, por ende debería causar beneficio al consumidor y evitar la especulación".

Honduras mantiene, en el caso del maíz, un mecanismo de compra que permite a los industriales, la importación de 5.5 millones de quintales de maíz libre de arancel.

Lo anterior, a través de la cuota establecida en un TLC y en segundo término con base en el convenio de compra y venta fijado entre agroindustria y productores.

Los productores esperan que esta decisión tomada por el gobierno no se vuelva una constante que afecte de forma directa la producción local, "nosotros podemos garantizar que el país tendrá una producción de 10 millones de quintales de maíz.

Asimismo, solicitaron al gobierno crear las facilidades para obtener financiamiento de forma inmediata, ya que el tiempo de siembra se acerca.