Las autoridades le entraron de lleno al combate del delito de extorsión que tiene en zozobra a transportistas, a comerciantes y a la ciudadanía en general con el cobro ilegal del mal llamado "impuesto de guerra".

Con la misión de combatir el flagelo y capturar a los implicados en la actividad ilícita, policías y soldados iniciaron acciones conjuntas en las zonas más conflictivas de tres ciudades de Honduras, según confirmaron los altos mandos de la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas.

Los operativos iniciaron a partir de las 5:00 de la mañana de ayer en las colonias San José de El Pedregal, Cerro Grande y San Miguel, así como en las ciudades norteñas de San Pedro Sula, en Cortés, y La Ceiba, en Atlántida.

La sede del inicio de las operaciones fue el campo de fútbol de la colonia San José de El Pedregal, donde estuvieron presentes el ministro de Defensa Marlon Pascua; el viceministro de Seguridad, Roberto Romero Luna; el subdirector general de la Policía Nacional, René Maradiaga Panchamé, y otros jefes policiales. Más de 300 uniformados fueron distribuidos en diferentes zonas con diversas actitudes de trabajo, según confirmó el subdirector de la Policía Nacional, comisionado general Maradiaga Panchamé.

Policías vestidos de civil, de las unidades de investigación, hacen lo propio con acciones encubiertas orientadas a localizar a inadaptados sociales que por mucho tiempo se han dedicado a extorsionar a transportistas y a dueños de negocios, entre otros.

De igual manera, se busca reducir los asaltos en autobuses, en negocios y en la vía pública, lo mismo que actividades propias del crimen organizado.

Guerra a la extorsión. Desde hace mucho tiempo los trabajadores del transporte público, principalmente los taxistas y buseros, han tenido que soportar el pago de fuertes sumas de dinero que les exigen integrantes de maras y muchos han perdido la vida a manos de estos malhechores.

Los perjudicados, entre los que se incluye a dueños de pulperías y de otros establecimientos comerciales, han soportado a estos delincuentes en vista de que los cuerpos policiales se han mostrado indiferentes para combatir ese tipo de delitos.

Las extorsiones a pulperías iban desde 500 a 1,000 lempiras semanales.

En el caso de los taxis, cada punto puede aportar desde 10.000 a 20.000 lempiras a la semana, dependiendo del número de afiliados que tenga.

Ante la indiferencia policial para atacar este delito, que se comete en plena vía pública y en horas del día, otros antisociales no afiliados a pandillas habían comenzado a cobrar extorsiones.

En algunas colonias, inclusive, se tenía reporte de cobros o extorsiones casa por casa.

El jefe policial indicó que como parte del operativo, se dará seguridad al transporte, a los usuarios, en las áreas comerciales y algunas colonias donde se ha registrado mayor incidencia delictiva.

Una de las modalidades de los extorsionadores es abordar taxis en los puntos y en ruta someter a los pasajeros hasta quitarles todas sus pertenencias. Posteriormente son bajados de la unidad y se les amenaza que si voltean a ver el taxi, para tomar número de placa, regresarán a matarlos.

Por su parte, el ministro Pascua expresó que el presidente Porfirio Lobo ha girado instrucciones precisas de que nuevamente las Fuerzas Armadas participen en la lucha contra la delincuencia común en los barrios colonias que se han identificado como las más calientes y que tienen mayores índices de violencia.

Maradiaga Panchamé apuntó que en el caso de San Pedro Sula están operando en los sectores de Chamelecón, la Planeta y la Rivera Hernández.

Mientras tanto, en La Ceiba las acciones se mantienen en Bonitillo, Las Mercedes y Armenia Bonito, según manifestó el oficial.

En los primeros seis meses del 2011, casi 4.000 personas han perdido la vida de manera violenta en Honduras.