Tegucigalpa. El gobierno de Honduras mantiene firme la suspensión de 305 maestros que fueron sancionados por negarse a volver a las aulas y apegarse a una huelga declarada ilegal.

El castigo comienza a correr a partir de este lunes, mientras otros 1.500 profesores están en lista de espera de ser suspendidos solo en Francisco Morazán, advirtió el Poder Ejecutivo.

Las sanciones corresponden a la aplicación de una serie de medidas de emergencia adoptadas por el gobierno ante el paro de labores de más de cuatro semanas decretado por maestros en varios centros educativos del país.

El gobierno afirmó que las suspensiones eran inevitables al tiempo que llamó a la dirigencia magisterial a volver a la mesa de diálogo para buscar una salida a la crisis que enfrenta la educación en Honduras.

"Yo nunca he engañado a nadie. Lo que sucedió con la suspensión de los maestros es algo que ya se sabía", dijo el presidente Porfirio Lobo en alusión a los reclamos de la dirigencia magisterial, que determinó este jueves abandonar la mesa de diálogo en rechazo a las suspensiones de profesores.

Los miembros de la dirigencia rompieron las pláticas con el gobierno tras la publicación, en el diario oficial La Gaceta, del decreto que establece la separación por dos y seis meses de 305 maestros que se rehusaron a presentarse a las aulas entre el 28 y 30 de marzo pasado, tras la aprobación de varias medidas de emergencia en el sistema educativo.

"Todo tiene solución mediante el diálogo, esto lo vamos a solucionar por el bien de nuestros niños y jóvenes ya que ellos son lo que pagan las consecuencias por la falta de clases en los centros educativos. Nosotros continuaremos con el proceso del diálogo y tengan la certeza que saldremos adelante para ponerle fin a esta problemática", aseguró "Pepe".