El Gobierno de México, integrante de la Comisión Ballenera Internacional (CBI), expresó su "firme rechazo a la continua caza de ballenas, tanto de especies clasificadas como amenazadas".

Ante el inicio de una nueva temporada de la denominada "caza científica", México reafirmó su "inalterable compromiso con la conservación, el mantenimiento de la moratoria comercial en vigencia desde 1986 y el respeto a la integridad de los santuarios balleneros reconocidos por la CBI".

Además, como parte del Grupo Buenos Aires (GBA), México consideró que las tecnologías modernas permiten llevar a cabo investigaciones sobre ballenas con métodos no letales.

El GBA, integrado por Argentina, Brasil, Colombia, Chile, Costa Rica, Ecuador, Panamá, Perú, República Dominicana y Uruguay, "observa con preocupación" que Japón emitió "permisos especiales" autorizando la caza de 850 ballenas Minke Antárticas, 50 ballenas Fin y 50 ballenas Jorobadas.

Para los integrantes del GBA "las capturas realizadas año tras año atentan contra el espíritu y letra de la Convención Internacional para la Regulación de la Caza de Ballenas de 1946 y no contribuyen a mantener un ambiente de confianza que propicie un diálogo constructivo en el seno de la CBI", único foro multilateral que reconocen para el manejo y la conservación de las ballenas.

Finalmente, el GBA reiteró su más enérgica oposición a la continua muerte de cetáceos.