Lima. El ministro de Transportes y Comunicaciones, Carlos Paredes, dijo que las normas aprobadas por el gobierno han fortalecido la capacidad fiscalizadora de la Policía Nacional y las municipalidades en materia de tránsito, como una medida para frenar los constantes accidentes en las pistas y carreteras del país.

Asimismo, destacó que estos dispositivos legales en materia de tránsito buscan "golpear el bolsillo de las malas empresas de transportes", con el objetivo de obligarlas a hacerse responsables de los accidentes cometidos por sus choferes.

Según dijo, a eso apuntan medidas como la incautación por treinta días de las unidades de transportes comprometidas en accidentes con daños personales, o la obligatoriedad que tienen ahora las empresas de verificar que sus conductores no hayan excedido los 100 puntos en infracciones.

"Esto va a generar un gran impacto económico (en las empresas); les estamos dando en lo que más les duele: el bolsillo, para que se hagan corresponsables de los accidentes", afirmó en declaraciones a Frecuencia Latina.

Por otro lado, Paredes defendió la norma según la cual cualquier conductor por encima del 0,6% de grados de alcohol en la sangre, ya incurre en un delito y puede ser pasible de la suspensión del brevete por noventa días.

"Tenemos que aprender a manejar sin tragos encima", afirmó.

En todo caso, se mostró a favor de revisar si este nivel de alcohol es lo más indicado, aunque precisó que se trata de una medida establecida en el Código Penal y, por lo tanto, corresponde al Congreso modificarla.