El presidente del Consejo de Ministros, Pedro Cateriano, invocó hoy a la calma y lamentó la muerte de pobladores a raíz de actos de violencia registrados en una protesta contra el proyecto minero Las Bambas, en la región Apurímac.

Según remarcó Cateriano Bellido, en un sistema democrático todos deben condenar el uso de la violencia, al recordar que esta nunca conduce a nada, más aún cuando se venía dialogando entre las partes involucradas.

"Hemos ido avanzando con este importante proyecto para el país, que se encuentra en un 98 por ciento de ejecución, por ese motivo invoco a la calma; esa es una de las razones por las cuales hemos decretado el estado emergencia para que se restablezca el orden", dijo.

Sostuvo que la invocación está dirigida "a todos aquellos que quieren lo mismo que la mayoría de peruanos, que el país progrese pero dentro de un marco de respeto de las libertades ciudadanas".

"Estos actos que han venido cometiendo algunos no tienen justificación alguna. Las propias autoridades nacionales, el ministro de Salud estuvo la semana pasada en Chalhuahuacho dialogando con autoridades y pobladores para superar problemas existentes, ese es el camino: el diálogo, no el uso de la violencia", indicó.

Tras expresar su confianza en que retorne la calma y la sensatez en la zona, y se trabaje por el desarrollo del país, recordó que Las Bambas ha significado una inversión de más de 10,000 millones de dólares y es el proyecto más importante de la historia del Perú.

"Implicará para el próximo año un incremento del PBI de 1.4 por ciento, razón por la cual no podemos (permitir) que un grupo de gente dirigida con fines políticos entorpezca un proyecto que a lo largo de años se desarrolló con normalidad", enfatizó.

Cateriano Bellido brindó estas declaraciones a la prensa previo al inicio del diálogo con el líder de Solidaridad Nacional y alcalde de Lima, Luis Castañeda Lossio, en la sede de la municipalidad capitalina.