Bogotá. Las indemnizaciones a las víctimas de más de medio siglo de conflicto en Colombia se pagarán pese al complicado panorama económico que enfrenta el país por la caída de los precios del petróleo, dijo una funcionaria que consideró "sagrada" la reparación a millones de personas golpeadas por la guerra.

La compensación a las víctimas es uno de los asuntos que actualmente discuten el gobierno y las izquierdistas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), en la negociación de paz que mantienen desde finales del 2012 en Cuba para poner fin a un conflicto interno de más de medio siglo que ha dejado al menos 220.000 muertos y millones de desplazados.

La directora de la Unidad de Atención y Reparación Integral a las Víctimas, Paula Gaviria, dijo que desde 2011 se ha pagado casi la mitad de los 55 billones de pesos (US$23.000 millones) destinados a indemnizaciones.

Los beneficiarios han sido familiares de personas asesinadas o desaparecidas, así como a personas afectadas directamente por secuestros, abusos sexuales y desplazamientos forzados de la guerrilla, los paramilitares de ultraderecha o las Fuerzas Armadas.

"Es totalmente sagrada la reparación a las víctimas y se están haciendo los ejercicios para mirar de dónde se van a conseguir los recursos", dijo el miércoles en la tarde Gaviria, una abogada especialista en derechos humanos.

"El presidente (Juan Manuel Santos) dio instrucciones de buscar fuentes de financiación para poder garantizar la sostenibilidad de la ley", agregó la funcionaria en su oficina del centro de Bogotá.

Hasta ahora se han indemnizado 482.000 víctimas individuales de 5 millones aceptadas en los registros para efectos de reparación y la meta es llegar a un millón en 2018.

La mayoría de víctimas registradas, cuatro millones, son familias campesinas desplazadas en medio del conflicto que reclaman indemnizaciones con base en una ley sancionada en el 2011 por el presidente Juan Manuel Santos.

Aumentan registro de víctimas. Pero la cifra puede aumentar considerablemente a medida que avanza la negociación de paz. Y es que de 11.000 registros mensuales de víctimas se pasó a 30.000, lo que podría absorber los recursos previstos para las indemnizaciones hasta el 2021.

Los pagos, financiados hasta ahora con recursos del gobierno, establecen entre US$4.100 y US$9.100 por hogar o víctima, dependiendo del delito.

"Hay una realidad y es que estamos hasta ahora conociendo la dimensión de la tragedia en Colombia (...) esa nueva realidad nos ubica en la necesidad de evaluar la aplicación y presupuestación de los costos", dijo Gaviria.

La caída en el precio del petróleo en los últimos meses ha aumentado la preocupación sobre cómo el gobierno va a financiar las millonarias inversiones, estimadas en unos 90 billones de pesos (US$37.000 millones), para consolidar durante diez años los eventuales acuerdos de paz con la guerrilla.

En las negociaciones en Cuba, que han logrado más avances que todos los esfuerzos anteriores para la paz, las partes han llegado a acuerdos parciales para dar acceso a la tierra a los campesinos pobres, facilitar la transformación de la guerrilla en un partido político y combatir el narcotráfico.

Todavía quedan pendientes complejos asuntos como la compensación a las víctimas y el fin del conflicto. Una vez que se alcance un acuerdo, los colombianos deben aprobarlo en una consulta o un referendo.

Si bien sólo el 1% de los 48 millones de colombianos ha sido compensado económicamente hasta ahora como víctimas del conflicto, la cifra podría aumentar hasta 14% de la población, casi unos 7 millones, por lo que se necesitan garantizar los recursos económicos.

"Cualquier cosa que hagamos en adelante está por encima de lo que cualquier otro país ha hecho", concluyó Gaviria quien dijo que naciones como Indonesia y Sudáfrica que impulsaron procesos de reparación a víctimas, solo cubrieron al uno por ciento de su población.