Amán. El gobierno sirio aprobó una norma este martes que levanta la ley de emergencia en vigor en el país, en una concesión sin precedentes a las demandas de una mayor libertad en el país árabe férreamente controlado.

La agencia estatal SANA dijo que el gabinete ratificó un borrador "para poner fin al estado de emergencia en Siria". El presidente Bashar el Asad tiene que firmar la ley para que entre en vigor, pero que se trata de una mera formalidad, según un destacado abogado.

Inspirados por las revueltas que han sacudido el mundo árabe, miles de sirios se han manifestado en todo el país pidiendo reformas, planteando el reto más serio y continuado a los 11 años de gobierno del presidente. Los grupos de derechos humanos dicen que más de 200 personas murieron en los disturbios.

SANA dijo que el gobierno - que tiene poco poder y da el visto bueno a las órdenes de Asad - también aprobó una ley para abolir una tribunal especial de seguridad que según los abogados de derechos humanos viola el imperio de la ley y el derecho a un juicio justo.

También aprobó una norma para "regular el derecho a una protesta pacífica". Será necesario el permiso del Ministerio del Interior para manifestarse en Siria, según la agencia de noticias.

Un activista restó importancia a la decisión del gabinete, diciendo que el propio Asad pudo haber levantado la ley de emergencia de manera inmediata. "El gobierno no necesita emitir nada (...) Está en manos del presidente levantarla", dijo Ammar Qurabi.

Un destacado abogado internacional agregó que la nueva ley que regulaba las manifestaciones, que estaban prohibidas con el estado de emergencia, aún implica que "tienes que pedir permiso a la familia Asad para manifestarte".

Tras conocerse la noticia, una marcha prodemocrática estalló en la ciudad de Banias, según activistas.

"No somos salafistas, ni Hermanos Musulmanes. Somos personas que piden libertad", corearon.

Los cánticos eran en referencia a acusaciones de las autoridades de que grupos islamistas amados estaban operando en Banias y "extendiendo el terror" en Siria.

Los anuncios se producen horas después de que activistas dijeran que las fuerzas sirias abrieron fuego para dispersar las protestas en Homs, donde 17 personas murieron el domingo por la noche.

Los activistas de derechos dijeron que al menos tres manifestantes recibieron impactos de bala en los últimos tiroteos a primera hora del martes. SANA informó de que cuatro personas, dos policías y dos hombres amados, murieron en enfrentamientos en la ciudad.

El Gobierno dice que Siria es el objetivo de una conspiración y las autoridades han culpado de la violencia a los grupos armados e infiltrados que suministraron armas de Líbano e Irak, una acusación que los grupos opositores dicen que es infundada.

"Libertad, libertad". Las protestas, las más graves desde que una revuelta armada por parte de Islamistas en 1982, abarca a todos los estratos de la sociedad, desde sirios de a pie, laicos, de izquierdas, tribales, islamistas y estudiantes. Los manifestantes corean "Libertad, libertad. Solo Dios, Siria y libertad". Algunos gritaron Allahu Akbar (Dios es el más grande) tras las oraciones del viernes.

Asad, que ha gobernado Siria durante 11 años tras asumir el poder a la muerte de su padre Hafez al Asad, ha respondido con una mezcla de concesiones limitadas y una dura represión.

En una señal de que las autoridades no ofrecerían ningún resquicio a los manifestantes, el Ministerio del Interior describió los disturbios del lunes como una insurrección de "grupos armados que pertenecen a organizaciones salafistas", tratando de aterrorizar a la población.

El salafismo es una rama estricta del islam suní que muchos gobiernos árabes equiparan con grupos islamistas como Al Qaeda. Asad y la mayor parte de su círculo íntimo proceden de la minoría chií alauí, que pertenece a una rama del islam chií.

Decenas de estudiantes de medicina se manifestaron en la universidad de Damasco el martes gritando: "Acabar con las masacres. Siria está libre. Siria es dignidad", según dos activistas de derechos en contacto con estudiantes. Dijeron que las fuerzas de seguridad golpearon a los manifestantes para dispersar la protesta.

En Derá, donde las protestas estallaron por primera vez y donde han sido más violentas, los residentes dijeron el martes que las fuerzas de seguridad que permanecieron alejadas de las calles en los últimos días estaban siendo reforzados, posiblemente antes de una acción para reasegurar el control total sobre la ciudad suní.