El gobierno pondrá el acelerador a fondo para que su modelo económico-social se consolide. La construcción de un Estado Comunal y la expansión de la ideología en la región están en los primeros renglones.

El presidente lanzará formalmente su "II Plan Nacional Simón Bolívar" en enero.

La orden desde Miraflores es que los cabezas de sus filas realicen una "gran consulta nacional" en octubre, noviembre y diciembre, a través de la activación de los consejos comunales, sectores profesionales y técnicos para darle forma a las bases del plan ideológico y presentarlo ante la opinión pública en esa fecha.

Así lo anunció a este periódico el diputado Rodrigo Cabezas, quien dijo que "comienza una tarea pragmática para la República". La meta del gobierno es acelerar el plan socialista para ampliar y consolidar las comunas y los consejos comunales.

Para esta nueva fase de país, el Gobierno ya cuenta con herramientas institucionales y toda una estructura jurídica para que el "cerrojo de retaguardia del proceso socialista" sea irreversible.

Por lo pronto, el Tribunal Supremo de Justicia no ha sido obstáculo para la "voluntad popular" y gran parte del andamiaje de los decretos-leyes, total o parcialmente, ya han entrado en vigencia.

Los principales ejes de acción del Gobierno serán, además del avance en el frente comunal, el programa "Pobreza Cero" y la adaptación de Venezuela al Mercosur (el presidente Chávez sigue con la convicción de que Venezuela llegará a ser una gran potencia si se apalanca en ese bloque regional).

"También se retomarán los temas de seguridad social y de seguridad ciudadana y desarme", agregó Cabezas.

Leyes y modelo comunal. El Gobierno aprobará la Ley Antimonopolio (cuyo proyecto está en la AN y va de lleno contra los "intereses capitalistas"), la Ley de Bancos (Fonden seguirá con un rol protagónico), la Ley contra los Ilícitos Cambiarios (vía regia de control de los sectores económicos del país) y la Ley del Trabajo (cuyo reglamento, aún por aprobar, terminará por maniatar al sector laboral).

Tal es el escenario jurídico en el que coinciden expertos consultados, tanto afines al chavismo como de la oposición.

La palabra clave para los próximos años será "consolidación" de los motores del socialismo, todos alineados para el desarrollo de un "modelo comunal" bajo el control del Estado (no se avanzaría vía habilitante, según fuentes).

Soberanía como base. El Plan Socialista 2013-2019 destaca como primer punto la consolidación de la soberanía petrolera, base para el desarrollo de otros postulados.

De acuerdo al presidente Chávez (en entrevista de los medios oficialistas el pasado 4 de octubre), Pdvsa está produciendo unos tres millones de barriles diarios y la meta será llegar a 10 millones en 2019.

"La estrategia para ello será defender los precios del petróleo en el ámbito internacional, ampliar los mercados, invertir en tecnologías y firmar convenios con organizaciones como Petrobras, Petrocaribe y el Gobierno de China", anunció.

El Gobierno intentará "sembrar el petróleo", según dice, pero para incrementar la producción no petrolera (este es uno de sus más difíciles retos) necesitará del sector privado "tradicional" (si éste se acomoda a su plan de nación), o el de empresas mixtas.

Agenda de Gobierno. El economista Blagdimir Labrador menciona una serie de prioridades en la agenda del presidente Chávez y su gobierno. "En primer lugar, continuará con su programa "Pobreza Cero", que significará la articulación de varias misiones, con la Gran Misión Vivienda como protagonista", señaló.

En materia económica, un frente de acción será combatir la inflación (factor que aleja a sus adeptos) y para ello se apuntará al incremento de la producción nacional, dice Labrador.

"Sigue en la agenda el mantenimiento del sistema cambiario. Tener cuentas en dólares ayudará a la nueva dinámica económica nacional", señaló. A su juicio, el Gobierno está creando mecanismos para que la alta liquidez del mercado interno se reoriente, con los bonos, a los sectores de la construcción y agrícola.

Ideología con agua y luz. De ahora en más, la indicación de Miraflores es que la política económica nacional tenga más "rostro humano".

En su campaña, el Presidente dio a entender que el proceso revolucionario estaba por encima de los intereses y necesidades de la población, pero su partido ha visto la importancia estratégica de trabajar tanto en el plano de las ideas como en las necesidades de la gente.

"El Presidente hizo prevalecer la revolución en un discurso radical en muchas oportunidades, pero se vio que así perdía terreno con los votantes moderados, o aquejados de problemas cotidianos, como falta de agua y electricidad", dijo Leonardo Palacios, abogado especialista en políticas públicas. Ahora, cuando el Presidente habla de "ser más eficiente", en parte se refiere a la economía doméstica nacional.

En suma, la avanzada del Gobierno continuará enfocada en el plano ideológico del socialismo con miras a la expansión regional, pero procurando no descuidar la escena interna del país.

Con los tiempos de restricción económica que muchos economistas avizoran para 2013, el Gobierno deberá estudiar mucho la administración de las finanzas públicas para no dejar caer sus misiones ni sus aportes a otros países de la región, dos ejes de su fortaleza existencial. Es factible que esos recursos disminuyan en comparación con los entregados en este año electoral.

¿Conciliador?. Las elecciones presidenciales mostraron que el proyecto socialista no tiene "cancha libre" como años atrás, pero también que nada detiene la "revolución", por lo menos hasta 2019.

Todo indica que el Gobierno intensificará su modelo y sí podrá llegar a ser "conciliador", pero a partir de su modelo político. Es decir, el presidente Chávez ha hecho una invitación a todos "a sumarse al plan socialista", pero esa posición lejos está de la disposición a negociar o transar en sus metas, lo que, si se observa, no ha sido planteado en esos términos en ningún momento.

El abogado constitucionalista José Vicente Haro opina que, como la diferencia de votos es de 10 puntos, "es difícil o inconveniente que el Presidente radicalice sus medidas económicas, porque eso sería desconocer lo que piensa la mitad de la población".

Sin embargo, otras fuentes consultadas de las filas del chavismo afirman que el Presidente, si bien podría aceptar diálogos con la oposición, no cederá en sus políticas del "Socialismo del S.XXI", excepto puntuales "inflexiones temporales" tácticas.

Labrador resume la posición del presidente Chávez en una frase: "Será conciliador para la gobernabilidad y si no existe en la contraparte intereses que vayan en contra del país".

Es decir, habrá intención de conciliación para la gobernabilidad, con condiciones. Lo cierto es que si el Gobierno contempla los puntos de vista de la mitad del país en su contra, el proyecto revolucionario no se consolidará. Así piensa.

Sobre la Ley Habilitante. El Presidente no ha manifestado intención de solicitar nuevamente una Ley Habilitante.

Según Cabezas, no es necesaria en este momento ya que gran parte de las bases jurídicas para la construcción del "socialismo democrático" ya están echadas.

"Además, por la correlación de fuerzas en la Asamblea Nacional, no se obtendría", opinó. Labrador coincide: "El Presidente logró la Habilitante cuando teníamos las dos terceras partes de representación en la Asamblea Nacional, pero ahora no contamos con esa mayoría".

De todas formas, varios analistas opinan que, con o sin Ley Habilitante, el presidente Chávez, tarde o temprano, volverá a una alta confrontación si siente que así se requiere para consolidar el sistema socialista, sobre todo luego de las elecciones de gobernadores y alcaldes.