Lima. El gobierno británico calificó este jueves como un gesto "poco amistoso" y "desafortunado" la decisión de Perú de cancelar a última hora el permiso de arribo de una fragata de guerra al principal puerto del país andino, en respaldo a Argentina en sus disputa por la soberanía de las Islas Malvinas.

Poco después del pronunciamiento difundido por la embajada británica en Lima, el primer ministro de Perú, Oscar Valdés, afirmó a periodistas que el gobierno espera dar este viernes una respuesta al "incidente penoso" presentado con el Reino Unido y hasta evalúa llamar a su embajador en Londres.

La cancelación esta semana de la prevista llegada de la fragata británica fue el primer acto de apoyo concreto del gobierno de Perú a Argentina, que reclama a Gran Bretaña las Islas Malvinas que alberga importantes recursos naturales.

"El gobierno Británico está decepcionado por esta cancelación y por la manera en la que ésta fue manejada. Esto ha sido percibido por el pueblo en el Reino Unido como un acto poco amistoso", dijo el comunicado de la embajada británica.

La visita de la nave de guerra había sido autorizada por el Congreso peruano a mediados de febrero a pedido del propio Ejecutivo. La sorpresiva cancelación de la visita generó una airada reacción entre los parlamentarios locales.

El canciller peruano, Rafael Roncagliolo, dijo recientemente que la decisión de suspender la visita del barco británico obedeció a los compromisos de solidaridad latinoamericana asumidos en el marco de la Unión de Naciones Suramericanas respecto de "los legítimos derechos" de Argentina.

La difusión del comunicado de la embajada británica en Lima, cuyo tenor fue más duro al primero que dio por este caso en la semana, coincidió con la presentación de canciller Roncagiolo y el ministro de Defensa, Luis Otárola, al Congreso para explicar en una reunión "reservada" lo sucedido con la fragata de guerra.

Perú responderá. El primer ministro Valdés dijo que el incidente con el Reino Unido "es muy delicado" y que el presidente Ollanta Humala, un militar retirado que asumió funciones en julio del año pasado, ha dado instrucciones a su cancillería para dar una respuesta.

"De alguna manera nos preocupa que nuestras relaciones con un país amigo como es Inglaterra, el Reino Unido, puedan tener cualquier desfase", precisó el funcionario.

"Lamentamos este incidente penoso, pero creo que por la amistad que hay entre ambos pueblos esto debe ser superado", dijo Valdés, quien respaldo el trabajo de la diplomacia peruana.

A la pregunta de si Perú podría llamar a su embajador en Londres, el primer ministro respondió que "es un tema netamente técnico, muy especializado, que la cancillería peruana está estudiando; lamento no poder darle mayor información".

La difusión del comunicado de la embajada británica en Lima, cuyo tenor fue más duro al primero que dio por este caso en la semana, coincidió con la presentación de canciller Roncagiolo y el ministro de Defensa, Luis Otárola, al Congreso para explicar en una reunión "reservada" lo sucedido con la fragata de guerra.

Al término de la visita, ambos funcionarios se excusaron de brindar declaraciones a periodistas sobre el tema.