Miles de partidarios del presidente de Bolivia, Evo Morales, se movilizaron este martes (07.11.2017) en La Paz para expresar su respaldo a que se pueda volver a postular en las elecciones de 2019. Sindicatos de obreros, campesinos, productores de hojas de coca, indígenas, transportistas y juntas de vecinos afines al gobernante, además de funcionarios estatales llegaron en marcha desde distintos puntos de la ciudad hasta la plaza de San Francisco para expresar en un mitin su respaldo a la reelección de Morales.

También estuvieron los ministros de la Presidencia, René Martínez; de Desarrollo Rural, Eugenio Rojas, y de Culturas, Wilma Alanoca.

"Presidente Evo, el pueblo está con usted, y mientras el pueblo esté apoyando su gestión, usted va a seguir siendo presidente de todos los bolivianos", sostuvo el dirigente vecinal Jesús Vera.

El argumento de la acción legal es que debe respetarse el derecho de Morales a ser elegido y el del pueblo a elegirlo, con base en el artículo 23 de la Convención Americana de los Derechos Humanos (CADH), a la que Bolivia se ha suscrito.

Los sectores movilizados portaron algunas banderas bolivianas, pero predominaron aquellas con los colores del gobernante Movimiento al Socialismo (MAS), además de algunas pancartas con mensajes que daban por hecho que Morales postulará en 2019, ganará los comicios y gobernará el país hasta 2025.

La oposición. En 2009 se promulgó la Nueva Constitución Política del Estado Plurinacional de Bolivia y allí se establece que solo dos mandatos consecutivos son posibles. Evo Morales preside Bolivia desde 2006.

El oficialismo ya promovió en 2016 un referendo para someter a consulta popular una reforma constitucional que permitiera a Morales volver a postularse en 2019. Esa propuesta fue rechazada por el 51 por ciento de los bolivianos.

Los partidarios del oficialismo consideran cuatro opciones para habilitar la nueva candidatura de Morales en 2019.

Una de esas opciones fue la presentación de un recurso jurídico para pedir al Tribunal Constitucional (TC) que declare que algunos artículos de la Constitución son inaplicables y que se anulen otros de la Ley Electoral.

El argumento de la acción legal es que debe respetarse el derecho de Morales a ser elegido y el del pueblo a elegirlo, con base en el artículo 23 de la Convención Americana de los Derechos Humanos (CADH), a la que Bolivia se ha suscrito.

El TC emitirá su fallo en diciembre, antes de que sus siete magistrados concluyan su gestión de seis años.

Si esa opción falla, el oficialismo también está dispuesto a promover reformas en el Congreso aprovechando sus dos tercios e incluso ahora habla de la posibilidad de convocar a una Asamblea Constituyente.

Estados Unidos. Morales amenazó también este martes con expulsar al encargado de negocios de la embajada de Estados Unidos en La Paz, Peter Brennan, por presunta injerencia en temas políticos del país sudamericano.

"Desde la embajada de Estados Unidos están planificando cómo atacar al Gobierno con temas de corrupción y el narcotráfico. La derecha  no tiene ni idea de cómo atacarnos. Por eso se lo planifican. Si siguen planificando, no me temblaría la mano para expulsar nuevamente al encargado de negocios de Estados Unidos", afirmó Morales.

Las relaciones políticas entre Bolivia y Estados Unidos se paralizaron en 2008 cuando Morales expulsó al embajador estadounidense Philip Goldberg por presunta injerencia en temas políticos. La administración de Barack Obama replicó la medida expulsando al diplomático boliviano Gustavo Guzmán.

En ese entonces, el mandatario boliviano también ordenó el cobro de 160 dólares por la visa de ingreso a ciudadanos estadounidenses. El monto es igual al que pagan los bolivianos por el visado a Estados Unidos. Además, expulsó a la Agencia Antidrogas de EEUU (DEA, por su sigla en inglés) y a la agencia de cooperación al desarrollo USAID de Bolivia.

Sin embargo, ambos países mantienen su intercambio comercial y Estados Unidos se convirtió en el tercer destino de las exportaciones bolivianas a partir de 2016.