Ginebra. Grecia necesita ayuda urgente para lidiar con un incremento en la llegada de inmigrantes a sus islas de más de seis veces desde el año pasado, lo que suma aún más presión a su economía al borde de la quiebra, dijo este viernes Naciones Unidas.

Un promedio de 600 inmigrantes llegaron por mar cada día, muchos de ellos huyendo de la pobreza y los conflictos armados en Siria, Irak y Libia, en momentos en que el gobierno de Atenas enfrenta su propia crisis económica, dijo la agencia de refugiados de la ONU, Acnur.

La Unión Europea debe asistir a Grecia dado que el país "no tiene los recursos para manejar una crisis humanitaria. Muchos de sus propios ciudadanos están sufriendo", dijo la portavoz del jefe de Acnur, Melissa Fleming, a periodistas en Ginebra.

Alrededor de 42.000 personas arribaron a Grecia este año, frecuentemente hacinados en botes rudimentarios, seis veces más que en el mismo período del 2014, dijo Acnur.

Estos inmigrantes forman parte de un creciente flujo de personas que se arriesgan a cruzar el mar Mediterráneo desde el norte de África hacia Europa en busca de una vida mejor.

"Los números se han incrementado drásticamente, particularmente en Grecia (...) Creemos que continuará al menos a este ritmo, si no es que aumenta", dijo Fleming tras su regreso de una visita a territorio griego.

Las cifras de inmigrantes en lo que va del año en Grecia son casi iguales a las de todo el 2014. Muchos no se quedan en el país, sino que siguen camino por Macedonia y Albania hacia el norte de Europa, agregó la portavoz.

Atenas demoró el pago de un préstamo del Fondo Monetario Internacional el viernes y un viceministro dijo que el gobierno llamaría a elecciones anticipadas si sus acreedores internacionales no alivian las condiciones para un acuerdo que habilite más fondos de un programa de rescate financiero.

Cerca de 90.000 refugiados e inmigrantes cruzaron el Mediterráneo en lo que va del 2015, el doble que en 2014, mientras que al menos 1.850 personas murieron ahogadas o se perdieron en el mar, según ACNUR. El total incluye a 46.000 personas que arribaron a Italia.