Atenas. Los griegos votaban el domingo en la segunda ronda de elecciones locales que podrían complicar más los planes del primer ministro George Papandreou de cumplir con severas metas de reducción del déficit, acordadas a cambio de un rescate de 110.000 millones de euros del FMI y la UE.

La votación se produce mientras el gobierno realiza duras negociaciones con sus prestamistas, que podrían buscar compromisos adicionales de austeridad por parte de Atenas cuando inicien una visita de inspección el lunes.

Un mal resultado electoral para el gobernante partido Pasok de Papandreou podría dificultarle más seguir aplicando medidas de austeridad entre la población, que ya sufre para afrontar los profundos recortes de gastos y alzas de impuestos.

En mayo, Grecia se comprometió a reducir su déficit presupuestario a 8,1% del PIB este año, pero la baja en recaudación de impuestos y una revisión al alza al déficit del 2009 significan que Atenas sólo podrá recortar la cifra a entre 9,2 y 9,3% del PIB, dijo a Reuters esta semana una fuente del gobierno.

Con Grecia luchando por cumplir con sus promesas fiscales, Papandreou dijo al diario Proto Thema en una entrevista publicada el domingo que extender el pago del préstamo del FMI y la Unión Europea era una posibilidad.

Pero el miembro de la mesa ejecutiva del Banco Central Europeo Lorenzo Bini Smaghi dijo al diario Kathimerini que cualquier conversación para modificar los términos del préstamo afectaría la credibilidad de Grecia.

Papandreou había amenazado con convocar a elecciones adelantadas si el resultado de las elecciones locales no lo respaldaba en su intento por someter a Grecia a un doloroso recorte de gastos.

Sin embargo, descartó esa posibilidad después de un respetable resultado para el Pasok en la primera ronda. El gobierno ganó en dos super regiones y el domingo se desarrollaban balotajes en otras 11.

Las estaciones de votación cierran a las 1500 GMT y los primeros resultados se esperan para más tarde en la noche.

Funcionarios del Fondo Monetario Internacional, la Unión Europea y el Banco Central Europeo inician el lunes una visita a Atenas para monitorear los progresos fiscales y aprobar un desembolso de 9.000 millones de euros previsto para noviembre en el fondo de rescate del FMI y la UE.

Analistas dicen que Grecia podría quedar bajo presión de los funcionarios para aplicar medidas adicionales y evite nuevas revisiones de sus metas fiscales.