Londres. El grupo de derechos humanos Amnistía Internacional criticó este jueves al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas diciendo que está "cansado, fuera de ritmo y cada vez menos capacitado para su fin".

En su reporte anual, Amnistía indicó que el fracaso de las potencias mundiales a la hora de tomar medidas más enérgicas con Siria es la evidencia de un rígido Consejo de Seguridad que está manejado por intereses creados. También advirtió sobre posibles abusos surgidos de la crisis económica europea.

Rusia -proveedor clave de armas a Siria- y China, miembros permanentes del Consejo de Seguridad, han evitado que el presidente sirio Bashar al-Assad reciba duras sanciones.

La ONU dice que al menos 9.000 civiles murieron en la represión lanzada por el gobierno de Assad contra la revuelta iniciada en marzo del 2011. Amnistía opinó que el consejo no cumplió con su mandato de tomar medidas "rápidas y efectivas" para preservar la paz y seguridad internacional.

El secretario general de Amnistía, Salil Shetty, declaró que el consejo debería ser reformado para que el veto no pueda ser usado para bloquear acciones en casos de graves violaciones de los derechos humanos.

"(En) el tema del liderazgo fallido del Consejo de Seguridad, el ejemplo más crítico es Siria. Es una tragedia real que se desarrolla en frente de nuestros ojos", señaló Shetty.

"Debería haber un modo en que, cuando se trata de abusos de los derechos humanos en la escala de la que estamos hablando, el uso del poder de veto simplemente no sea aceptable", afirmó, agregando que el número de observadores de la ONU en Siria debería ser mayor a los 260 actuales.

Amnistía dijo que espera que los líderes mundiales se rediman en una reunión de la ONU en julio para acordar un Tratado de Comercio de Armas, tomando medidas enérgicas para evitar que las armas lleguen a los violadores de los derechos humanos.

El grupo dice que los cinco miembros permanentes del consejo -Gran Bretaña, Estados Unidos, China, Rusia y Francia- representan cerca del 70% del comercio mundial de armas.

"La reunión de la ONU (...) será una prueba ácida para que los políticos coloquen a los derechos por encima de los intereses personales y las ganancias", enfatizó.

Economía y derechos humanos. El grupo también dijo que las duras medidas de austeridad en Europa no deberían excusar a los países de sus responsabilidades.

"Tienen una obligación mínima de garantizar que los derechos sociales económicos básicos de la población no se vean afectados, sobre todo en los sectores más pobres de la sociedad", indicó Shetty, en referencia a los planes para recortar el gasto en salud, vivienda y bienestar.

"Desafortunadamente, las decisiones se están tomando sin ninguna consideración por el impacto sobre los derechos humanos", agregó.

"Históricamente hemos visto que en tiempos de crisis económica se empiezan a buscar chivos expiatorios. Los inmigrantes, los refugiados, los grupos que practican una religión diferente", explicó.

En todo el mundo han estallado protestas contra los recortes y la desigualdad económica, como el movimiento "Occupy", y Amnistía dice que algunos países europeos y Estados Unidos han hecho un uso excesivo de la fuerza para reprimir las marchas.

"El liderazgo fallido se ha globalizado el último año, con los políticos respondiendo a las protestas con brutalidad o indiferencia (...) Es tiempo de poner a las personas antes que a las corporaciones y a los derechos antes que a las ganancias", enfatizó Shetty.