Washington. La industria de armas de Estados Unidos presentó este miércoles una demanda para bloquear las exigencias que buscan que los distribuidores a lo largo de la frontera con México informen de las múltiples ventas de rifles semiautomáticos, un tema preocupante para Washington.

La Oficina de Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego de Estados Unidos (ATF, por su sigla en inglés) ordenó el mes pasado a más de 8.000 comerciantes de armas en Texas, Arizona, Nuevo México y California a que reporten sus ventas, en un intento por frenar el gran caudal de armas en poder de violentos cárteles mexicanos de la droga.

A partir del 14 de agosto, los distribuidores están obligados a reportar al instante la venta de dos o más rifles a la misma persona o durante los cinco días hábiles posteriores para armas semiautomáticas de calibre superior al 22 y con la posibilidad de aceptar una recámara desmontable.

Dos comerciantes de armas de Arizona, respaldados por la Asociación Nacional del Rifle, uno de los grupos de presión más poderosos de Estados Unidos, presentó una demanda en Washington, al igual que la Fundación Nacional de Tiro Deportivo, que representa a la industria de armas de fuego.

Ellos argumentan que la ATF ha sido autorizada por el Congreso de Estados Unidos a exigir la presentación de dicha información sólo para las ventas de armas de fuego y un revólver, pero no para compras de rifles semiautomáticos.

También dijeron que sería una carga injusta para los vendedores de armas.

"No va a afectar a los cárteles de la droga y no va a prevenir la violencia a lo largo de nuestras fronteras", dijo Chris Cox, director ejecutivo del Instituto para la Acción Legislativa (ANR).

El grupo está financiando las demandas en nombre de los comerciantes de armas en Arizona.