Quito. Centenares de indígenas y campesinos bloquearon este martes las salidas de la Asamblea de Ecuador y anunciaron movilizaciones a escala nacional en rechazo a una polémica ley de recursos hídricos que es debatida en el parlamento y que está cerca de su aprobación.

Las relaciones entre el Gobierno y los grupos indígenas se mantienen tensas desde febrero, cuando las organizaciones rompieron el diálogo en rechazo a un proyecto minero y de aguas que es impulsado por la administración.

"El movimiento indígena irá progresivamente levantándose en las provincias. Esta es la decisión que estamos tomando, compañeros, porque no vamos a permitir el engaño", dijo el presidente de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie), Marlon Santi.

Los grupos temen que dentro de la ley que se encuentra en trámite de aprobación se incluyan artículos que den paso a una eventual privatización de los recursos hídricos en el país, al tiempo que se oponen a la creación de una autoridad única que regule el uso del recurso.

Según Santi, en los próximos días más personas, provenientes de diferentes zonas del país, se movilizarán hasta la capital para fortalecer la posición del movimiento en contra del marco legal.