De acuerdo con la Encuesta Libre, realizada por la empresa Prodatos por encargo de Prensa Libre, 49 de cada cien personas están en contra de la medida, mientras que 41 de cada cien creen que legalizar las drogas ayudará como medida alterna a la militar para enfrentar el narcotráfico.

Considerada por muchos como el tema que ha caracterizado al nuevo gobierno, incluso más que las acciones por la seguridad interna, la despenalización de las drogas tiene más aceptación entre las mujeres y los jóvenes menores de 25 años. Además, el rechazo es mayor en la capital.

Poca información. De esas opiniones, “lo que se puede percibir es que los guatemaltecos están mal informados, no saben qué implica una despenalización o cómo se llevaría a cabo la regularización del uso de drogas”, afirma la politóloga Paulina Cruz.

“Creen que de repente todas las drogas van a ser permitidas y que todos los guatemaltecos van a poder hacer uso ilimitado de estas”, explica Cruz.

La experta considera que es improbable que el presidente Otto Pérez Molina logre concretar esa propuesta en sus cuatro años de gobierno, por lo que la próxima administración deberá poner en marcha campañas de información para darle continuidad.

De acuerdo con Cruz, la idea de Pérez Molina “es una propuesta audaz porque hizo valer la opinión de Guatemala en contradicción con otros países centroamericanos, como El Salvador, y sin importarle qué dictaminara Estados Unidos, país que de ahora en adelante tiene que negociar con Guatemala”.

Compensación. Otra de las propuestas del mandatario guatemalteco, de que EE.UU. otorgue una compensación por la droga incautada, es bien recibida por la población.

En ese sentido, Ábner Paredes, coordinador del Programa de Juventud del Centro para la Acción Legal en Derechos Humanos, coincide con Cruz en que a la población le falta información sobre la propuesta.

“Es importante enfatizar en cómo emprender acciones de alianza en la región, pero sin que se tenga que establecer una cuota o pago respecto del esfuerzo que se haga o no, sino más bien ver cómo ese esfuerzo de cooperación con Estados Unidos refuerza los programas que nos permitan hacer un frente en contra del narcotráfico en Centroamérica y particularmente en Guatemala”, dice Paredes.