“El gobierno de los Estados Unidos continúa oponiéndose a tales medidas porque la evidencia muestra que nuestro problema compartido de la droga es una gran amenaza a la salud pública y a la seguridad. En EE. UU. las drogas están presentes en aproximadamente la mitad de todos los que cometen crímenes, entre delitos menores hasta delitos graves”, señala la nota.

Agrega que la investigación científica demuestra que la adicción a la droga es una enfermedad que puede ser prevenida y tratada exitosamente.

El oficio indica: “Si las drogas ilegales fueran descriminalizadas, mañana en Centroamérica, las organizaciones criminales transnacionales y las pandillas continuarían involucrándose en actividades ilícitas”.

Añade: “La corrupción y los homicidios en Centroamérica son exacerbados ciertamente por el tránsito de drogas ilegales; al descriminalizarlas, el crimen en Centroamérica podría bien incrementarse”.

La embajada considera que el respeto a las leyes y a las instituciones de justicia son esenciales para combatir todos los tipos de crimen.

Además, señala: —el gobierno de EE.UU.— “está comprometido a trabajar con Guatemala y con todos nuestros socios en Centroamérica, de manera que juntos podamos prosperar y terminar con el ciclo de temor y violencia, el cual ha plagado la región por demasiado tiempo”.