A dos meses de las elecciones de Guatemala, el líder opositor Otto Pérez mantiene una holgada ventaja en los sondeos, mientras el oficialismo vive un calvario tratando que la justicia dé luz verde a la candidatura de su abanderada, la ex primera dama Sandra Torres.

Pérez, un general retirado del Ejército y líder del derechista Partido Patriota, ha basado su campaña en promesas de mano dura contra el crimen, en uno de los países más violentos del planeta, sacudido ahora por el asesinato del cantautor argentino Facundo Cabral en una emboscada callejera el sábado.

"Lamentamos que el escenario actual tenga de nuevo un telón negro que enluta a miles de guatemaltecos y ahora a la familia argentina", declaró Pérez, que domina los sondeos entre 11 aspirantes presidenciales, incluida la Premio Nobel de la Paz y líder indígena Rigoberta Menchú, con pocas opciones de ganar.

Pérez, de 60 años, cuenta con el apoyo de diversos sectores, incluidos exparamilitares de derecha responsabilizados de matanzas durante la guerra civil (1960-1996).

Favorecidos por las dificultades que enfrenta la campaña del oficialismo, Pérez y su compañera de fórmula, la diputada Roxana Baldetti, programaron para este domingo mitines con sus partidarios en pueblos cercanos a la capital.