Guatemala, EFE. El negociador de la paz por parte del gobierno de Guatemala, entre junio de 1993 y diciembre de 1995, Héctor Rosada Granados, compareció este lunes ante el tribunal donde se enjuicia al general golpista José Efraín Ríos Montt y reconoció que los indígenas ixiles fueron víctimas de genocidio durante la guerra.

"En el área Ixil, durante 1981 a 1983 el Estado por medio del Ejército cometió sistemáticamente el delito de genocidio", dijo Rosada Granados, al comparecer ante el tribunal en su carácter de experto perito propuesto por la Fiscalía para describir las etapas de la guerra interna de 36 años que vivió este país centroamericano entre 1960 y 1996.

Rosada Granados, quien dirigió la comisión del Gobierno durante el mandato del fallecido presidente Ramiro de León Carpio (1993-1996), la cual negoció los acuerdos de paz con la guerrillera Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca, aseguró que el genocidio fue perpetrado por los militares con el apoyo y complicidad de civiles.

El Estado guatemalteco en su afán de derrotar a los grupos guerrilleros, explicó el experto, pasó "de una guerra contrainsurgente a una guerra en contra de la población civil no combatiente" a la que consideraba "enemiga".

El genocidio en contra de los ixiles, agregó Rosada Granados, se demuestra en la "frecuencia, repetición y masividad" de los "actos brutales" perpetrados por los miembros del Ejército en contra de los indígenas integrantes de ese grupo étnico.

El juicio por genocidio y crímenes de guerra en contra de Ríos Montt y su antiguo jefe de Inteligencia Militar, el también general retirado José Rodríguez Sánchez, inició el pasado 9 de marzo y, según fuentes del tribunal y de la parte acusadora, podría concluir en los próximos días.

"Entre hoy y mañana terminarán de pasar (a declarar) los últimos peritos, por lo que solo falta la exposición final de las partes para que el tribunal de sus conclusiones y emita su fallo", explicó a Efe una fuente de la judicatura donde se celebra el juicio.

La Fiscalía acusa a Ríos Montt y Rodríguez Sánchez, de ser los responsables intelectuales de la muerte de 1.771 indígenas ixiles a manos del Ejército en 16 diferentes matanzas colectivas ocurridas entre marzo de 1982 a agosto de 1982, cuando el primero gobernó de facto el país y el segundo fue jefe de la Dirección de Inteligencia Militar.