Bogotá. El segundo mayor grupo guerrillero de Colombia dejó en libertad el miércoles a un holandés secuestrado desde enero en una región del noreste del país sudamericano, informó el Comité Internacional de la Cruz Roja, que recibió al rehén junto con delegados de la Iglesia Católica.

El secuestro del extranjero no fue reportado por las autoridades colombianas ni trascendió a través de los medios de comunicación.

"Nos alegra haber contribuido a que esta persona haya recobrado la libertad", dijo Christoph Harnisch, jefe de la delegación del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) en Colombia.

La liberación se produjo en el departamento de Norte de Santander, fronterizo con Venezuela.

El organismo humanitario no reveló la identidad del holandés liberado ni la actividad que cumplía en Colombia.

Esta es la primera liberación que el CICR facilita en el 2015 en Colombia. El año pasado 19 personas recobraron su libertad gracias a la acción humanitaria neutral del organismo.

El ELN mantiene contactos exploratorios con el Gobierno del presidente Juan Manuel Santos dirigidos a establecer las bases para iniciar una negociación de paz, separada a la que se realiza en Cuba con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

El ELN, Inspirado en la revolución cubana y conformado en sus comienzos por sacerdotes católicos radicales, cuenta en la actualidad con unos 1.500 combatientes después de un debilitamiento por una ofensiva del Ejército apoyada por Estados Unidos y por ataques de escuadrones paramilitares de ultraderecha, según fuentes de seguridad.

Pese a que el número de guerrilleros se redujo notablemente, el ELN tiene a todos los integrantes de su cúpula vivos porque salieron del país para refugiarse en el exterior, de acuerdo con las mismas fuentes. Eso marca una diferencia con las FARC que han perdido a varios de sus líderes en bombardeos.

El grupo guerrillero es considerado una organización terrorista por Estados Unidos y la Unión Europea y acusado de obtener su financiación del secuestro, la extorsión a multinacionales petroleras y mineras, así como del narcotráfico.