Bogotá. La mayor guerrilla activa de Colombia reinició este miércoles sus ataques contra la infraestructura petrolera y las Fuerzas Armadas, horas después de expirar un cese al fuego de más de tres meses con el gobierno que permitió reducir la intensidad del conflicto, informaron fuentes militares.

La tregua venció el martes a la medianoche, antes de que representantes del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y del gobierno reanudaran en Quito, la capital de Ecuador, la negociación de paz que comenzó hace casi un año y con la que se busca poner fin por completo a un conflicto interno de más de medo siglo que ha dejado 220.000 muertos.

Un alto oficial del Ejército dijo a Reuters que el grupo guerrillero que cuenta con unos 2.000 combatientes voló con explosivos dos tramos del oleoducto Caño Limón-Coveñas en los departamentos de Arauca y Boyacá, obligando a suspender el bombeo entre los campos de producción operados por Occidental y un puerto del Mar Caribe desde donde se exporta el crudo.

Integrantes del mismo grupo rebelde lanzaron una granada contra una base de la infantería de marina en Arauquita, en el departamento de Arauca, provocando heridas a dos militares.

 Durante el cese del fuego, que comenzó el 1 de octubre, el grupo insurgente prometió suspender los secuestros, los ataques a la infraestructura económica del país, el uso de minas terrestres y el reclutamiento de menores. Por su parte el gobierno se comprometió a mejorar la protección a los líderes comunitarios y las condiciones para unos 450 rebeldes presos.

Por su parte la empresa petrolera Ecopetrol reportó un ataque a unas instalaciones en la zona rural del municipio de Aguazul, en el departamento de Casanare, que obligó a activar un plan de contingencia para contener un derrame de crudo.

“La mesa hará una evaluación para identificar aciertos y aspectos por mejorar, que permitan acordar un nuevo cese”, dijo la delegación del gobierno antes de reiniciar en Quito las conversaciones con el ELN.

    Previamente, el grupo guerrillero anunció que estaba dispuesto a buscar un acuerdo para restablecer el cese al fuego con unas nuevas condiciones, mientras acusó a las Fuerzas Armadas de sacar ventaja militar del cese de hostilidades que expiró.

    Durante el cese del fuego, que comenzó el 1 de octubre, el grupo insurgente prometió suspender los secuestros, los ataques a la infraestructura económica del país, el uso de minas terrestres y el reclutamiento de menores. Por su parte el gobierno se comprometió a mejorar la protección a los líderes comunitarios y las condiciones para unos 450 rebeldes presos.

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, quien termina su segundo mandato en agosto próximo, firmó un acuerdo de paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) a finales de 2016 luego de negociaciones en Cuba que duraron cuatro años. Las FARC son ahora un partido político con un candidato a la presidencia para las elecciones de mayo.

Fundado por sacerdotes católicos radicales en 1964, el ELN ha buscado la paz en el pasado con otros gobiernos, pero los intentos han fracasado por las posiciones radicales del grupo que es considerado como una organización terrorista por Estados Unidos y la Unión Europea.