La estadounidense Lori Berenson, condenada por colaborar con la guerrilla en Perú, salió de prisión el jueves con libertad condicional luego de que la justicia local le otorgó el beneficio tras cumplir 15 de 20 años que contemplaba su condena.

La neoyorquina, arrestada en 1995 por colaborar con el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA), dejó el penal dentro de un vehículo acompañada de su abogado y esposo Aníbal Apari, en medio de numerosos periodistas que la esperaban fuera del centro penitenciario ubicado en la capital del país.

Berenson, quien tiene un hijo de 1 año llamado Salvador y que vivía con ella en el penal, deberá permanecer en Perú hasta cumplir su condena en el 2015, aunque el Gobierno ha afirmado que podría evaluar una conmutación de lo que resta de su pena para luego ser expulsada del país.

La salida de Berenson, de 40 años, generó un gran despliegue periodístico que provocó que el vehículo en el que viajaba chocara contra una unidad de un canal de televisión.

Los padres de Berenson, Mark y Rhoda, llegaron junto al niño previamente al departamento donde vivirá Lori, ubicado en el distrito limeño de Miraflores, donde algunos vecinos rechazaron la llegada de la estadounidense.

"Estoy muy feliz de estar aquí", dijo Rhoda a periodistas cuando salió del penal de mujeres Santa Mónica, en Lima.

El fallo ha generado polémica en la prensa local y en la opinión pública, al afirmar que a la libertad de Berenson podría seguir la excarcelación condicional de dirigentes del grupo Sendero Luminoso, el otro movimiento rebelde en el país andino.

Según fuentes judiciales, desde el 2003, cuando se aprobaron beneficios para condenados por violencia política, más de 500 presos encarcelados por terrorismo han sido liberados luego de cumplir tres cuartos de su condena.