Puerto Príncipe. Policías armados mantuvieron apartados a bulliciosos partidarios de los candidatos presidenciales rivales en Puerto Príncipe este jueves, cuando el país caribeño se encamina hacia las elecciones del domingo en medio de una mortal epidemia de cólera.

Incidentes esporádicos, con recientes choques entre los manifestantes y las fuerzas de paz de la ONU en Puerto Príncipe y la norteña ciudad de Cap-Haitien, agravaron la situación en la nación más pobre del Hemisferio Occidental, donde los hospitales están saturados y millones de sobrevivientes del sismo de enero viven en campos de refugiados.

Diferentes marchas de partidarios de los dos principales candidatos tomaron las calles de la capital en calma y con música, pero policías armados con escopetas y pistolas impidieron que se enfrentaran.

Las elecciones presidenciales y legislativas siguieron adelante a pesar de los enormes desafíos de realizar un proceso a nivel nacional en un país que se está reconstruyendo luego de la catástrofe y de una epidemia de cólera que ya se ha cobrado 2.000 vidas y podría empeorar.

La comunidad internacional, representada por una fuerza de paz de 12.000 hombres de Naciones Unidas, insiste en que los riesgos políticos y de seguridad de posponer los comicios son mucho mayores que cualquier amenaza de violencia o disturbios.

"Es mejor tener elecciones lo antes posible que demorarlas", dijo Edmond Mulet, jefe de la misión de la ONU en Haití (MINUSTAH), en una conferencia de prensa en Puerto Príncipe.

"Si no tenemos elecciones ahora, ¿cuándo? (...) ¿Vamos a esperar un año en Haití para tener una votación? ¿Qué pasará en el medio? ¿Vacío de poder, incertidumbre, caos?", se preguntó.

Mulet dijo que los comicios para elegir al sucesor del presidente Rene Preval -que no puede volver a ser candidato-, un nuevo Parlamento y un tercio del Senado, respetaban el calendario electoral establecido por la Constitución haitiana.

Ir a votar no será más peligroso para la salud que, por ejemplo, ir a trabajar, explicó.

Mulet rechazó los pedidos de postergación de cuatro de los 18 candidatos presidenciales y las quejas por una supuesta parcialidad a favor del gobierno contra las autoridades electorales locales, diciendo que estas últimas se habían mostrado "aptas para la tarea".

"Las elecciones no serán perfectas, no resolverán todos los problemas, pero son un camino necesario para el proceso de democratización en Haití", dijo el director de la misión de la ONU, rodeado de los jefes de las fuerzas militares y policiales de Minustah.

Con varios contendientes liderando un campo variado -uno de los 19 candidatos originales se retiró-, los analistas ven una fuerte probabilidad de que la primera ronda del domingo no produzca un ganador claro, con la mayoría necesaria de más de 50% de los votos.

Esto implicaría la necesidad de realizar una segunda vuelta el 16 de enero.

Entre los candidatos se encuentra Mirlande Manigat, una ex primera dama de 70 años que sería la primera presidenta mujer electa en Haití, el protegido de Preval Jude Celestin y el popular músico y conductor "Sweet Micky" Martelly, cuyos actos han convocado a un sorprendente número de personas.