Santo Domingo. Haití insistió hoy en la necesidad de negociar un nuevo protocolo de repatriación de indocumentados con su vecina República Dominicana, que a su vez exigió a una misión especial de la OEA que visita ambos países, que "diga la verdad" sobre la situación de los inmigrantes haitianos que viven de manera irregular en su territorio.

La delegación de la OEA cumplió este lunes su segundo día de trabajo en Haití y el cuarto en la isla que este país y República Dominicana comparten en el centro del Caribe.

Su tarea es tratar de determinar las consecuencias de un plan dominicano de regularización de extranjeros conocido como PNRE, cuyo vencimiento abrió las puertas a la repatriación desde territorio dominicano, de unos 200.000 haitianos y haitianos de origen según organismos internacionales.

El jefe de la misión, el mexicano Francisco Guerrero, se reunió este lunes con el presidente Michel Martelly, quien reiteró sus preocupaciones respecto a la situación de sus compatriotas, como las expuso el pasado 3 de julio en la cumbre de la Comunidad de Caribe (Caricom), realizado en Barbados (Antillas menores).

"He solicitado la firme intervención de la comunidad internacional para llevar a República Dominicana a negociar las modalidades de repatriación", agregó Martelly, para insistir en el compromiso de su país con una solución pacífica de diferendos dentro las relaciones haitiano-dominicanas.

La misión de la OEA llegó a Puerto Príncipe la tarde del domingo y de inmediato se reunió a puerta cerrada con representantes de la sociedad civil y del sector privado, para conocer su opinión sobre la situación de sus compatriotas asentados -la gran mayoría en condición irregular- en territorio dominicano.

Este lunes, la delegación se entrevistó también funcionarios de Naciones Unidas y de la Unión Europea, con los embajadores de Estados Unidos y de Canadá, y con directores de organizaciones no gubernamentales extranjeras.

Además, los enviados del organismo continental visitaron la localidad de Anse-a-Pitres, 153 kilómetros al sureste de Puerto Príncipe y fronteriza con República Dominicana, y el mercado binacional que se lleva cabo todos los lunes en esa apartada región de la isla.

El plan de regularización, destinado a migrantes en situación irregular, fue lanzado en junio del año pasado en cumplimiento a una sentencia sobre el derecho a la nacionalidad dominicana, junto con otro plan establecido por la Ley Especial No. 169-14, dirigda a personas nacidas en República Dominicana de padres extranjeros que no contaban con documentación.

El fallo también dispuso determinar la validez o nulidad de las actas de nacimiento de los dominicanos de ascendencia haitiana, y ordenó realizar una auditoría de los registros de nacimiento desde 1929 a la fecha para identificar a todos los extranjeros inscritos en el registro civil.

Al respecto, el presidente dominicano Danilo Medina dijo hoy en Santo Domingo que lo único que espera su gobierno es que la misión de la OEA que estuvo en el país diga la verdad de lo que vio en República Dominicana sobre la aplicación de las políticas migratorias.

Haití acusa a República Dominicana de haber repatriado ya a 15.269 personas, pese a que las autoridades de este país niegan haber iniciado el proceso como parte del plan de regularización.

El gobierno dominicano sí ha confirmado que 36.593 haitianos han regresado a su país de manera voluntaria hasta esta semana por los cuatro principales pasos fronterizos de la frontera con Haití, entre ellos 18.427 hombres, 9.905 mujeres y 8.261 niños.