Puerto Príncipe. Haití vota este domingo en elecciones manchadas por una epidemia de cólera, tensiones políticas y confusión de los votantes, buscando a un líder que guíe la reconstrucción del empobrecido país caribeño después del terremoto de enero.

La comunidad internacional espera que la votación para elegir al nuevo presidente y Parlamento y a un tercio del Senado pueda llevar a un gobierno estable y legítimo capaz de administrar los miles de millones de dólares comprometidos para la reconstrucción por los donantes.

Representando el apoyo mundial, los fuerzas de paz de los cascos azules de Naciones Unidas están ayudando a la policía de Haití a asegurar y proteger los más de 11.000 locales de votación establecidos en escuelas, cabañas de madera prefabricadas e incluso tiendas en los repletos campamentos de sobrevivientes del terremoto.

Pero mientras aumentan las tensiones políticas, y la reconstrucción después del devastador terremoto de enero parece paralizada por el avance de una epidemia de cólera, muchos temen que una elección turbulenta pueda profundizar el caos en Haití.

Un grupo de favoritos -una matriarca opositora educada en la Sorbonne, un tecnócrata de gobierno que es un protegido del saliente presidente René Preval y un carismático artista y músico- lidera una carrera de 18 candidatos presidenciales.

Aunque los sondeos de opinión dan como favorita a la ex primera dama de 70 años Mirlande Manigat, la falta de un claro favorito ha aumentado la posibilidad de que la elección se decida en una segunda vuelta el 16 de enero entre los dos candidatos más votados.

Los mayores protagonistas del domingo podrían resultar ser la apatía, la confusión y los temores de violencia, que podrían mantener a muchos de los 4,7 millones de votantes registrados en casa en un país cuya desvastada infraestructura impide el fácil desplazamiento.

A eso se suma la aguda epidemia de cólera que ha dejado unas 2.000 personas muertas, según funcionarios de la ONU, y ha contagiado a decenas de miles a medida que se propaga por el país.

Pero había haitianos que dijeron que estaban ansiosos por votar, considerando a la elección nacional como una manera de ayudar a la llegada de un mejor futuro después de la serie de calamidades que han ocurrido este año, sumándose a la triste historia de desastres naturales y provocados por el hombre que han ocurrido en Haití, como levantamientos y dictaduras corruptas.

"Las escuelas se han caído, no hay trabajo. Nosotros queremos escuelas, universidades y empleo (...) Y ahora el cólera ha destruido Haití. Yo voy a votar, porque soy un ciudadano y tengo el derecho", dijo Rodrigue Elarion, de 32 años, quien está desempleado.