Juana Mendez, Haití. Haití y República Dominicana retomaron este martes el diálogo en torno a importantes temas de interés bilateral como el comercio, la inmigración y la seguridad en la frontera, casi apenas concluido un tumultuoso año que puso a los dos países al borde de su peor crisis en varias décadas.

El encuentro se llevó a cabo en la sede de la Compagnie Industriel Development (Codevi), un parque industrial de capital dominicano ubicado cerca de la localidad haitiana de Juana Méndez, a 317 kilómetros al noreste de Puerto Príncipe.

La reunión se inició al mediodía local (17:00 GMT) y las discusiones se prolongaron por más de siete horas.

En una declaración conjunta, Haití reconoció el derecho soberano de República Dominicana para determinar su política migratoria y las reglas para el otorgamiento de la nacionalidad, aunque solicitó garantías para salvaguardar los derechos básicos de las personas de origen haitiano, a lo que los representantes dominicanos accedieron.

El gobierno dominicano también anunció que en las próximas semanas se avanzará en "legislación adicional para dar respuesta a todos los casos no contemplados en el plan de regularización" anunciado por las autoridades dominicanas.

El primer intento de diálogo entre los dos países fue roto en noviembre pasado, cuando República Dominicana acusó a Haití de desconocer una declaración suscrita por ambos países, y por la participación del presidente haitiano, Michel Martelly, en una reunión en la que la Comunidad del Caribe (Caricom) congeló las negociaciones para admitir a los dominicanos en ese organismo.

El documento fue leído por el ministro dominicano de la Presidencia, Gustavo Montalvo, y por el primer ministro haitiano, Laurent Lamothe, quienes encabezaron las conversaciones acordadas en diciembre pasado por los presidentes de ambos países.

En la declaración, Haití se comprometió a expedir pasaportes a los trabajadores temporeros haitianos que se acojan a un programa de dotación de visas para ese tipo de inmigrantes aprobado la semana pasada por el gobierno dominicano.

Además, Haití presentó "una preocupación adicional" respecto a los requisitos existentes en la legislación migratoria dominicana que obligan a estudiantes haitianos en centros educativos de ese país a retornar a Haití cada tres meses para renovar sus visas de estudiantes.

"La delegación dominicana accedió a evaluar esta solicitud", según el documento.

Durante la reunión, los dos países expusieron sus posiciones respecto al fallo del Tribunal Constitucional dominicano que el año pasado dictaminó que una mujer de ascendencia haitiana no tiene derecho a la nacionalidad dominicana, porque nació de padres haitianos cuyos estatus de "extranjeros en tránsito" la excluye de optar por ese derecho.

República Dominicana ha dado garantías de que el dictamen se aplicará con apego a los derechos humanos, pero Haití teme que la medida afecte a la numerosa comunidad dominico-haitiana radicada en el país con el que comparte la isla Hispaniola, en el centro del Caribe.

El primer intento de diálogo entre los dos países fue roto en noviembre pasado, cuando República Dominicana acusó a Haití de desconocer una declaración suscrita por ambos países, y por la participación del presidente haitiano, Michel Martelly, en una reunión en la que la Comunidad del Caribe (Caricom) congeló las negociaciones para admitir a los dominicanos en ese organismo.

Al mes siguiente, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, anunció en Caracas la creación de una comisión de alto nivel para que República Dominicana y Haití retomaran el diálogo que el mismo gobierno venezolano impulsó el año pasado.

La declaración establece que ambos países convinieron en que las aduanas de ambos países tratarán de concretar un acuerdo para organizar y regular los mercados binacionales, y acordaron impulsar medidas de reciprocidad comercial para permitir el ingreso "sin demora" de productos en ambos países.

República Dominicana y Haití también decidieron ampliar su colaboración en materia de medio ambiente, sobre todo en la frontera, al igual que en materia seguridad para combatir el crimen organizado, la delincuencia internacional y el narcotráfico.

En la reunión del martes participaron como observadores Colin Granderson, representante de la Comunidad del Caribe; Mario Caivano, delegado de la Unión Europea; y Peter De Clerq, representante adjunto en Haití del secretario general de la ONU.

También Verónica Guerrero, viceministra venezolana de Relaciones Exteriores para América Latina y el Caribe, y Norma Powell, presidenta de la Asociación de Industrias de Haití (AIH).

Según la propia declaración, el próximo encuentro se realizará el 3 de febrero en territorio dominicano.