Puerto Príncipe. Los haitianos votarán en la histórica segunda ronda de la elección presidencial que observadores internacionales esperan pueda dar lugar a la estabilidad necesaria para reconstruir la devastada nación después del enorme terremoto del año pasado.

La elección presenta a los 4,7 millones de votantes de Haití una elección entre un político novato, el cantante y artista Michel Martelly, de 50 años, y la ex primera dama Mirlande Manigat, de 70 años, una profesora de derecho y matriarca de la oposición.

Se da luego de una caótica primera vuelta del 28 de noviembre que estuvieron manchadas por acusaciones de fraude. Naciones Unidas, que respalda la elección, dice que se han hecho mejoras al proceso de votación que deberían garantizar de mejor manera un resultado claro y creíble en uno de los países más pobres y propenso a desastres del mundo.

"Esta es la primera vez en la historia de Haití en la que tendrán un balotaje, una segunda vuelta electoral, así que creo que el producto de esta elección será uno legítimo que tendrá el apoyo de la mayoría del pueblo haitiano y eso en sí ya es un activo para el próximo gobierno", dijo Edmond Mulet, el máximo funcionario de la ONU en Haití.

Las fuerzas de mantención de paz de la ONU, los cascos azules, ayudarán a la policía haitiana a proteger los cerca de 11.000 puestos de votación en todo el estado caribeño, que necesita desesperadamente un liderazgo y gobierno capaz de encabezar la reconstrucción post terremoto, la que requiere de miles de millones de dólares de ayuda internacional.

El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, y otros líderes internacionales llamaron a una votación transparente y tranquila.

Mientras emitan su sufragio, sobre muchas mentes haitianas pesará el domingo la reaparición del ex presidente Jean-Bertrand Aristide, quien regresó desde el exilio el viernes.

El regreso del carismático líder populista de izquierda y ex sacerdote católico, quien aún lidera a multitudinarios seguidores en Haití, enfrentó la oposición de Estados Unidos y Naciones Unidas, quienes consideraron que podría interferir con las elecciones. Pero Aristide no es un candidato y sus asesores han dicho que se mantendrá fuera de la política.

Aunque Aristide, quien se fue al exilio en el 2004 debido a una rebelión, no ha respaldado claramente a ningún candidato, muchos votantes han intentado interpretar a quién favorece en lo que se espera que sea una reñida segunda vuelta. Sin embargo, recientes sondeos de opinión han mostrado que Martelli tiene una leve ventaja sobre Manigat.

Mezclados con letreros que dan la bienvenida a Aristide, los afiches de los candidatos rivales cubren las murallas y calles en la devastada Puerto Príncipe.

El lema "Tet Kale" de Martelly, un juego de palabras en criollo haitiano que se refiere a su cabeza calva y también significa "hasta el final" para transmitir su promesa de cambio, contrasta con el más hogareño lema "Banm Manman'm" (Dame mamá) de Manigat que busca fortalecer su imagen de experiencia y responsabilidad.

Si bien la mayoría concuerda en que Haití necesita con urgencia romper con su pasado de pobreza, mal gobierno y violencia, el debate se ha concentrado en cuál candidato puede lograr esto mejor.