Caracas. Los venezolanos votarán el domingo en unas primarias de donde saldrá el contendor que intentará derrotar al presidente Hugo Chávez en octubre, con el joven gobernador Henrique Capriles como favorito con al menos 15 puntos de ventaja sobre su más cercano perseguidor.

La oposición buscó durante años una fórmula certera para realizar unas primarias que unificaran su atomizado panorama partidista, para hacer frente al gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) que, con Chávez a la cabeza, se ha impuesto en la gran mayoría de elecciones desde que el militar retirado de 57 años asumió en 1999.

Agrupados bajo la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), una treintena de partidos políticos de diferentes tendencias logró ponerse de acuerdo para las inéditas primarias, en las que podrán votar todos los venezolanos -incluso en el extranjero- sin necesidad de estar inscritos en alguna organización.

"Una alta participación (en las primarias) mejorará las perspectivas de la oposición para las elecciones de octubre, pero una menor participación no debe interpretarse como un apoyo reducido", dijo el banco HSBC en un reporte a clientes.

La oposición estima que el domingo acudan a las urnas 1,5 millones de venezolanos de los 18,3 millones que están inscritos en el padrón electoral.

"Una alta participación (en las primarias) mejorará las perspectivas de la oposición para las elecciones de octubre, pero una menor participación no debe interpretarse como un apoyo reducido", dijo el banco HSBC en un reporte a clientes.

Además de elegir a un candidato a la Presidencia de la República, también votarán por 64 precandidaturas para gobernaciones y 1.037 para alcaldías.

Un favorito, posibles sorpresas. Según las últimas encuestas de enero, Capriles, el gobernador del estado Miranda de 39 años, mantiene una cómoda ventaja de al menos 15 puntos sobre el gobernador del estado petrolero Zulia, Pablo Pérez, de 42 años.

Sin embargo, analistas han asomado en los últimos días que una alta abstención podría incidir en la elección beneficiando a precandidatos que tengan el respaldo de los partidos políticos tradicionales.

"En esta elección va a tener un peso mayor la maquinaria electoral (...) y eso está del lado de Pablo Pérez", dijo a periodistas en analista político Manuel Felipe Sierra.

Pérez cuenta con el apoyo de los partidos Acción Democrática (AD) y el socialcristiano Copei, que gobernaron Venezuela durante la segunda mitad del siglo XX y cuentan con una poderosa maquinaria capaz de movilizar a cientos de miles de adherentes.

Pero la gran mayoría de analistas coincide en que la cómoda ventaja de Capriles, seguidor de las políticas del brasileño Luis Inácio Lula da Silva, es muy difícil de remontar.

La tercera en las encuestas, la diputada de 43 años María Corina Machado, subió considerablemente en las últimas semanas tras enfrentarse públicamente con Chávez al que le espetó "expropiar es robar". Pero ello sería insuficiente para colarse como segunda y, por consiguiente, para tentar la victoria.

Cierran el pelotón de candidatos el ex embajador Diego Arria y el ex guerrillero Pablo Medina.

Quien triunfe en las primarias tendrá ocho meses para hacerle frente a Chávez, que asegura haber superado el cáncer, volvió a sus maratónicos discursos y enfila sus baterías, de cuando en cuando, contra la oposición.

Aquella recuperación física, aunada a la jugosa chequera petrolera y la enorme maquinaria partidista, hacen de Chávez un hueso muy duro de roer, aunque los comicios de este año asoman como los más reñidos para el gobernante socialista.

Miedo a Votar. Como otro factor que incidiría en las primarias, opositores resaltaron que el miedo a votar se pudiera apoderar de los venezolanos que recuerdan cuando el oficialismo tomó represalias en el 2004 contra quienes firmaron para pedir la celebración de un referéndum revocatorio contra Chávez.

Un diputado oficialista publicó la lista en su página web y, desde entonces, ha habido denuncias de que empleadores en organismos públicos la utilizan para otorgar o rechazar empleos.

Tomando en cuenta esa experiencia, la oposición prometió que destruirá los cuadernos de votación, no usará captahuellas y que manchará los dedos con tinta indeleble sólo a quienes así lo decidan.

La presidenta de la Comisión Electoral de la MUD, Teresa Albanez, aseguró que "el secreto del voto está garantizado porque esos cuadernos los custodiamos nosotros, los vamos a guardar y una vez terminada la votación se destruirán en un acto público".

Albanez también denunció, sin dar detalles, que empleados públicos que tienen la intención de votar en las primarias han sido amenazados. "¿Cómo es posible que se amenace tan seriamente a empleados públicos y se les diga que no pueden ir a votar?", se preguntó.

En un intento por generar calma, el Gobierno suspendió los actos que se iban a llevar a cabo en la capital Caracas en conmemoración al Día de la Juventud.

"No les vamos a dar a la oposición ninguna excusa para encubrir el fracaso de ese proceso", dijo socarronamente la ministra de la Juventud, Maripili Hernández.