París. La mujer más rica de Francia, Liliane Bettencourt, será interrogada por la policía sobre supuesta evasión fiscal y lavado de dinero en un escándalo que remeció al gobierno, dijo este lunes una portavoz del fiscal público.

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, se ha visto envuelto en acusaciones de la ex contadora de Bettencourt, la heredera de 87 años de la firma de cosmética L'Oreal, quien señaló que la multimillonaria y su difunto esposo hicieron donaciones ilegales en efectivo a políticos conservadores, incluyendo la campaña presidencial de Sarkozy en el 2007.

"Ella será interrogada, pero no tenemos más información por el momento", dijo la portavoz del fiscal de Nanterre Philippe Courroye.

El anuncio se produjo en momentos en que el ministro del Trabajo, Eric Woerth, esquivó nuevas acusaciones de un conflicto de intereses hechas en un reporte del fin de semana que señaló que el ministro presionó al administrador de la riqueza de Bettencourt a contratar a su esposa, Florence Woerth, en noviembre del 2007.

"No influencié la contratación de mi esposa, y eso es todo", dijo Woerth a la prensa en el marco de una revisión oficial a la igualdad en el lugar de trabajo.

"Mi esposa conoció a su jefe mediante su trabajo anterior, que fue en un banco", declaró.

Bettencourt ha estado en el centro del escándalo desde la publicación el mes pasado de grabaciones secretas que parecían mostrar a sus asesores discutiendo cuentas bancarias no declaradas en Suiza y una isla en las Seychelles.

La millonaria ha dicho en una entrevista en televisión que pretende repatriar y declarar el dinero.

Woerth, quien como ministro de Presupuesto lideró una difundida campaña gubernamental contra la evasión de impuestos, fue criticado luego que se supiera que su esposa Florence fue empleada de Clymene, la empresa que administra la fortuna de Bettencourt.

Sarkozy y Woerth han negado haber recibido dinero ilegal y desde entonces la esposa de Woerth renunció a su cargo.