Valparaíso. Fue el convidado de piedra a la cuenta anual del presidente chileno Sebastián Piñera. La polémica y muy resistida aprobación de la central hidroeléctrica en la zona austral de Chile ha generado protestas multitudinaria prácticamente todos los días luego de la aprobación de Hidroaysén por organismos regionales.

Por ello no fue extraño que el principal tópico de su discurso en su cuenta anual a la nación fuera justamente este proyecto, al punto que motivó una protesta de un grupo de legisladores de la Concertación, quienes no sólo lucieron una chapa que decía. "No a Hidroaysén", sino que además desplegaron en pleno hemiciclo un lienzo que con la consigna: Patagonia sin represas.

Independiente de este hecho, el gobernante sostuvo que es hora de crear una mesa de diálogo.

"El gobierno ha escuchado el debate, y lo considera necesario", dijo Piñera, quien a reglón seguido sostuvo que "vamos a complementar el trabajo de la comisión de expertos que recientemente designamos, con personeros que representen todas las sensibilidades políticas, y distintas sensibilidades de la ciudadanía, generando un debate profundo, serio y responsable, para concordar en una política de Estado que norme y regule mejor temas como la construcción de megalíneas de transmisión, la interconexión entre el sistema del norte grande y del centro del país para generar un gran sistema nacional interconectado".

Junto con lo anterior, el Mandatario dijo que "necesitamos un gran acuerdo nacional para enfrentar el desafío de la energía, la generación, la trasmisión y la distribución".

"No podemos decir que necesitamos energía, consumirla abundantemente, y al mismo tiempo oponernos a todas las fuentes que la generan", dijo el presidente, quien también llamó a "compatibilizar el cuidado del medioambiente con la energía para lograr el desarrollo".

"Pero lo vamos a hacer, aplicando con toda la fuerza del mundo, nuestra legislación y normas ambientales, pero también aplicando las tecnologías modernas, que son las que permiten compatibilizar el desarrollo con la conservación del medioambiente", agregó.

El presidente añadió que "tengo muy claro mi compromiso con el medio ambiente, pero también tengo muy claro el compromiso con el desarrollo del país, y con la erradicación de la pobreza".

Piñera no dudo en señalar además que de existir normas medioambientales más estrictas no habrían visto la luz otros proyectos como los emplazados en Tocopilla, Puchuncaví, Ventanas, Huasco, Coronel, Talcahuano y Mejillones, sacando aplausos de su gabinete.

"Nuestro gobierno ha descartado construir o planificar plantas de energía nuclear (...), pero las energías limpias representan sólo el 3% de nuestra matriz (...) y, por tanto, creo que aquellos que dicen que en las energía limpias y renovables está la solución a nuestro problema, están induciendo a error a nuestros compatriotas. Y, por lo tanto, no podemos renunciar a los proyectos hidroeléctricos y termoeléctricos", sentenció.

Mientras Piñera hacía uso de la palabra fueron al menos 10 personas detenidas por carabineros debido a que intentaron interrumpir la cuenta pública. Sin embargo, el verdadero epicentro de las manifestaciones se vivió en las afueras del parlamento donde se reunieron más de 20 mil personas para gritar contra las represas en la Patagonia.

La protesta, en todo caso, no es la más multitudinaria ya que en Santiago este viernes se reunieron casi 50 mil personas y a nivel nacional se realizaron marchar similares con un número bastante menor de asistentes.