Río de Janeiro.  Maristela Temer, hija del actual presidente de Brasil, Michel Temer, declaró hoy ante la policía por unas reformas en su residencia que supuestamente fueron pagadas en efectivo y de forma ilegal por un amigo personal del mandatario, con dinero procedente de sobornos.

     Maristela Temer, de 36 años, declaró durante cuatro horas en la sede de la Policía Federal en el aeropuerto de Congonhas en Sao Paulo, y "esclareció todas las cuestiones formuladas por la autoridad policial", según divulgó su defensa en un comunicado.

     De acuerdo con la Policía, el dinero utilizado para reformar la vivienda de Maristela Temer, 1 millón de reales (unos US$285.000), habría sido pagado por el ex coronel de la Policía Militarizada, Joao Batista Lima, amigo de Michel Temer desde hace más de 30 años.

     Según las investigaciones de la Policía, el dinero podría proceder de sobornos pagados por la multinacional cárnica JBS.

La reforma a la casa de Maristela Temer, ubicada en la zona oeste de la ciudad de Sao Paulo, se realizó entre 2014 y 2015.

     Batista Lima fue señalado por varios delatores de la red de corrupción alrededor de la petrolera estatal Petrobras como el intermediario de los sobornos que eran para Michel Temer.

     La reforma a la casa de Maristela Temer, ubicada en la zona oeste de la ciudad de Sao Paulo, se realizó entre 2014 y 2015.

     Las investigaciones empezaron el año pasado cuando la televisión local Globo emitió una entrevista con uno de los suministradores de material de la obra, quien aseveró que la mujer de Batista Lima había pagado 100.000 reales (US$28.500) en efectivo.

     Batista Lima fue detenido en marzo último y pasó tres días preso, acusado de haber participado en un esquema que favoreció una empresa para administrar el puerto de Santos, el mayor de Brasil, a cambio de sobornos, un caso que involucra a Michel Temer, y en el cual ambos han negado las acusaciones.

     Temer fue preguntado esta mañana por la declaración que tenía que hacer su hija, y aseguró sonriente ante la prensa: "Registren mi sonrisa".