El Gobierno holandés denegó este sábado (11.03.2017) el permiso de aterrizaje en su territorio al avión en el que viajaba el ministro de Exteriores turco, Mevlüt Çavusoglu, al alegar que su presencia "conllevaría riesgos para el orden público y la seguridad".

En un comunicado, el Ejecutivo holandés explicó que había intentando buscar una alternativa en conversaciones con las autoridades turcas, pero que finalmente no ha tenido otra opción que prohibir el aterrizaje del avión en el que viajaba Cavusoglu.

Esta medida implica impedir que el ministro pueda estar presente en el acto de campaña previsto para hoy en Rotterdam para pedir el voto a favor del "Sí" en el referéndum constitucional convocado por Ankara y que se celebrará en poco más de un mes. Se trata de un nuevo capítulo en la tensión diplomática entre los dos aliados de la OTAN sobre el referéndum promovido por el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, para reformar la Constitución y convertir Turquía en una república presidencialista.

"Remanentes de los nazis". Antes de partir de Estambul, Çavusoglu dijo que Holanda le había amenazado con retirar su permiso para volar a Rotterdam, donde tenía previsto intervenir en un mitin político sobre el referéndum constitucional y vaticinó "duras sanciones" si se producía esa prohibición. "Me han amenazado diciendo: '¿Y qué si anulamos el permiso de vuelo?' Ahora Rotterdam... Iré hoy. Es increíble, son prácticas fascistas. Todos. No hay diferencia entre el primer ministro y Geert Wilders (el líder de la ultraderecha holandesa). Uno es liberal, el otro fascista", dijo el jefe de la diplomacia turca.

Por su parte, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, advirtió de que Turquía podría bloquear la entrada a diplomáticos holandeses al país. "A partir de ahora veremos cómo llegan sus aviones a Turquía. Por supuesto, me refiero a los diplomáticos, no a los viajes de los ciudadanos", dijo Erdogan ante una multitud en Estambul, según una transcripción de la agencia de noticias estatal Anadolu. "No saben ni lo que es la política ni la diplomacia internacional", añadió Erdogan. "Son tan asustadizos, tan temerosos. Estos son remanentes de los nazis, son fascistas", agregó.

De momento, las autoridades turcas han citado al encargado de negocios de la embajada holandesa en Ankara para expresar su condena al veto a la visita del ministro de Exteriores. Es el primer paso de una serie de posibles represalias.