Niza, Francia. El presidente francés, Francois Hollande, dijo el viernes que unas 50 personas aún estaban luchando por sus vidas después del ataque en el que murieron al menos 84 personas en Niza la noche anterior.

"Cerca de 50 personas se encuentran en una urgencia absoluta entre la vida y la muerte", dijo Hollande después de visitar a las víctimas en un hospital de la ciudad de la Riviera Francesa.

Hay una gran cantidad de extranjeros y niños entre los muertos, detalló, y advirtió que la lucha contra los grupos extremistas será larga porque ellos seguirán tratando de atacar a los valores occidentales.

El camión de 25 toneladas condujo en zigzag por el paseo marítimo Paseo de los Ingleses después de que la gente presenciase los fuegos artificiales lanzados por el día nacional de Francia justo después de las 10:30 p.m. (2030 GMT).

Según un responsable local, el camión avanzó hasta dos kilómetros. Dos estadounidenses se encontraban entre los fallecidos, confirmó un portavoz del Departamento de Estado de EEUU. También había varios niños entre las víctimas.

"Reforzaremos nuestras acciones en Siria e Irak", dijo Hollande. El presidente francés añadió que la tragedia, en el día que Francia celebra la toma revolucionaria de la prisión de la Bastilla en 1789 en París, era un ataque a la libertad por fanáticos que desprecian los derechos humanos.

El ataque, que se produce ocho meses y un día después de que hombres armados y suicidas del Estado Islámico atacaran París un viernes por la noche, parece ser obra de un solo atacante.

En un discurso a todo el país en la madrugada de este viernes, el presidente François Hollande convocó a reservistas del Ejército y la policía para que releven a las fuerzas agotadas tras ocho meses de estado emergencia, que entró en vigor después de que el grupo mató a 130 personas en la capital en noviembre.

Horas antes, Hollande había anunciado que el estado de emergencia finalizaría al terminar julio, pero el presidente dijo que tras el ataque, en el que varios niños murieron, sería ampliado otros tres meses.

"Francia tiene una gran tristeza debido a esta nueva tragedia", declaró Hollande.

Responsables informaron que cientos de personas resultaron heridos después de que el conductor zigzaguease entre la multitud, derribando a las personas "como a bolos".

El viernes amaneció con el pavimento aún ensangrentado, carritos de niños aplastados, comida y otros restos aún por el suelo del paseo marítimo de la costa del Mediterráneo. Lo que parecían cuerpos cubiertos por mantas aún eran visibles.

El camión, un vehículo alquilado según responsables locales, aún se encontraba en el lugar, con el parabrisas agujereado por balas.

Francia lleva a cabo ataques aéreos en Siria e Irak contra el Estado Islámico y entrena a fuerzas kurdas y del gobierno iraquí.

"Reforzaremos nuestras acciones en Siria e Irak", dijo Hollande. El presidente francés añadió que la tragedia, en el día que Francia celebra la toma revolucionaria de la prisión de la Bastilla en 1789 en París, era un ataque a la libertad por fanáticos que desprecian los derechos humanos.

La policía estaba tratando de establecer si el conductor tuvo cómplices en una ciudad con una reputación de activismo islamista. No ha habido reivindicación del ataque el viernes por la mañana.

Un responsable local dijo que encontraron granadas y otras arman dentro del vehículo alquilado.

El diario Nice-Matin dijo en Twitter que la policía estaba registrando la casa del atacante en el barrio de Abattoirs. No indicó la fuente de la información.

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"Una escena horrorosa". El camión aceleró a través de un tramo de un centenar de metros del Paseo de los Ingleses, arrollando a los espectadores de los fuegos artificiales, quienes escuchaban a una orquesta o quienes caminaban hacia el centenario Hotel Negresco.

"Fue una escena horrorosa", dijo el legislador Eric Ciotti a la radio France Info, afirmando que el camión "atropelló a varios cientos de personas". Jacques, quien dirige el restaurante Le Queenie en la avenida ubicada frente al mar, dijo a la estación: "La gente caía como bolos".

El transeúnte Franck Sidoli, quien estaba visiblemente conmocionado, dijo: "Vi a la gente caer".

"Luego el camión se detuvo, nosotros estábamos sólo a unos cinco metros. Una mujer estaba allí, ella perdió a su hijo. Su hijo estaba en el suelo, sangrando", dijo Sidoli a Reuters en el lugar del ataque.

La policía dijo a los residentes que se quedaran en sus casas mientras llevaban a cabo una serie de operaciones. Responsables en Italia, a tan sólo 30 kilómetros, dijeron que se habían reforzado los controles en la frontera.

Importantes actos en Francia han sido vigilados por soldados y policías armados desde los ataques del Estado Islámico el año pasado, pero parece que se necesitó de varios minutos para frenar el avance del camión a través de las aceras y una zona para peatones.

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La policía dijo a los residentes de la ciudad, ubicada a 30 kilómetros de la frontera con Italia, que permanecieran en sus casas mientras realizan operaciones, aunque no hay señales de otro ataque.

Los ataques de París el 13 de noviembre fueron los más sangrientos entre una serie que se ha producido en Francia y Bélgica en los últimos dos años. El domingo, la nación respiraba tranquila después de que la Eurocopa 2016 de fútbol acabase sin ataques.

Hace cuatro meses, islamistas belgas relacionados con los atacantes de París mataron a 32 personas en Bruselas.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dijo en un comunicado: "En nombre del pueblo americano, condeno en los más severos términos lo que parece ser un horrible ataque terrorista en Niza, Francia, que ha matado y herido a docenas de civiles inocentes".

Otros líderes se unieron a su condena, incluidos la canciller alemana Angela Merkel, el papa Francisco, España, Suecia, la OTAN y el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.