Monterrey. Supuestos sicarios de carteles del narcotráfico mataron este jueves al alcalde de un pueblo en las afueras de la ciudad de Monterrey, en el norte de México, el cuarto funcionario público ejecutado en poco más de un mes, dijo la policía.

El alcalde Prisciliano Rodríguez fue abatido a tiros por hombres armados mientras conducía hacia su finca en el pueblo de Doctor González, a unos 50 kilómetros al este de Monterrey en el estado de Nuevo León, dijo un funcionario de la oficina del Procurador General.

No estuvo claro de inmediato porqué Rodríguez, quien ganó la alcaldía el año pasado por el Partido Revolucionario Institucional (PRI), fue escogido como blanco, pero Nuevo León y el vecino estado de Tamaulipas se han convertido en zonas de batalla del narcotráfico desde comienzos de año.

Otra persona que viajaba junto a Rodríguez murió en el ataque, informó el periódico Reforma, pero la policía rehusó realizar comentarios.

En agosto, pandillas de narcotraficantes mataron a un alcalde en el pueblo turístico de Santiago en Nuevo León y a otro alcalde en la municipalidad de Hidalgo de Tamaulipas, que se encuentra en la carretera rumbo a Monterrey.

Otro alcalde murió este mes a manos de supuestos narcotraficantes en el central estado mexicano de San Luis Potosí.

El presidente Felipe Calderón, quien ha apostado su presidencia a una ofensiva militar contra los carteles del narcotráfico, condenó ambos asesinatos en agosto y ha prometido continuar con su lucha, diciendo que la creciente violencia es una señal de que los traficantes están desesperados.

Sicarios rivales del cartel del Golfo y su ex brazo armado, los Zetas, están luchando por las rutas del narcotráfico hacia Estados Unidos y ambas bandas están atacando con mayor frecuencia a funcionarios públicos, policías y periodistas que se interponen en su camino.

Calderón ha culpado del aumento de la violencia en torno a Monterrey y Tamaulipas a la división entre las pandillas del Golfo y los Zetas, pero enfrenta una creciente presión para controlar los asesinatos.

Más de 29.000 personas han muerto en hechos de violencia relacionados al narcotráfico desde que Calderón envió a más de 45.000 soldados y policías federales a todo México a fines del 2006 para enfrentar a los carteles rivales, lo que provocó nuevos temores de que la matanza pudiese reducir el turismo y la inversión mientras México se recupera lentamente de su peor recesión desde 1932.

El Gobierno de Estados Unidos dijo en agosto al personal de su consulado en Monterrey que enviase a sus hijos fuera de la ciudad, alguna vez considerada como una de las más seguras de Latinoamérica y un importante centro de negocios regional.

Pero la ciudad y zonas aledañas del estado de Nuevo León han caído en la guerra de México contra el narcotráfico, con más de 450 asesinatos relacionados a la droga en el área este año.