Tegucigalpa. Honduras buscará convencer a la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya que acepte su participación en el juicio marítimo entre Nicaragua y Colombia.

Y es que luego de haber escuchado los argumentos de Costa Rica, la CIJ conocerá la postura de Honduras sobre el asunto limítrofe entre Nicaragua y Colombia, ambos países sumidos en una disputa por sus límites marítimos sobre las aguas del Atlántico.

Tanto Honduras como Costa Rica solicitan a la CIJ ser admitidos como Estados intervinientes en el juicio limítrofe por considerar que cualquier fallo pudiese afectar sus intereses jurídicos, en el caso hondureño, el tratado de límites marítimos suscrito con Colombia en 1986.

Honduras expondrá sus argumentos a través de una delegación encabezada por el ex canciller y experto en derecho internacional, Carlos López Contreras, quien a su partida a Holanda explicó que de no ser aceptada la petición del país de ser admitido como Estado interviniente a título de parte procede una petición para participar como interviniente a título de no parte.

"Estamos preparados para defender los derechos de Honduras en el mar Caribe", declaró el consultor de la cancillería López Contreras.

En 2001 Nicaragua pidió a la Corte Internacional de Justicia que defina sus límites marítimos con Colombia, a partir del meridiano 82.

Honduras solicitó a la CIJ su permiso para intervenir en el juicio principal, considerando que una decisión de la Corte que no tuviera en cuenta los puntos de vista de Honduras, podría afectar el interés de naturaleza jurídica hondureño en el mar Caribe, incluyendo el tratado de límites marítimos con Colombia de 1986, también conocido como tratado López Contreras -Ramírez Ocampo.

Ese tratado, firmado en 1986, definió los límites marítimos de Honduras y Colombia arriba del paraleló 15 y a partir del paralelo 82 hacia el este, es decir, una de las zonas por las que litiga Nicaragua.

Honduras ha solicitado intervenir en el juicio, "primero a título de parte, es decir, con los mismos derechos y obligaciones que los litigantes actuales, pero si la Corte no accediera a esa solicitud, subsidiariamente se pide que Honduras sea admitida a título de interviniente no parte, es decir que no goza de las mismos derechos y obligaciones que las partes principales y que la sentencia no obliga a Honduras" en aplicación del artículo 59 del estatuto de la Corte, explicó Contreras.

La secretaría de Relaciones Exteriores confirmó que la CIJ concedió una audiencia del 18 al 22 de octubre a Honduras para escuchar los argumentos y definir si participa o no en el juicio entre Nicaragua y Colombia.